El Reinado Eucarístico

El Reinado Eucarístico

El Reinado Eucarístico

«Llegaremos al Cénit del Reino de Cristo en la tierra, con El Reinado Eucarístico del Sagrado Corazón de Jesús. ¡Corred! ¡Daros prisa! ¡Recapituladme todas las cosas en Mí! Empezando por vosotros mismos. Sed y avanzad siempre en ser hostias vivas, hostias vivas y Santas ofrecidas al Padre en la Patena del Corazón Inmaculado de María»

Con este tercer tomo, o “Tomo Blanco”, culmina la trilogía de “«La Verdadera Devoción al Corazón de Jesús», dictados de Jesús a Marga”.

Jesucristo, y Su Santísima Madre, con la pedagogía de una padres cariñosos, nos orientan y animan, nos alegran y nos urgen a la conversión, hoy.

Esta pedagogía, que durante los dos primeros tomos de la trilogía nos han ido requiriendo un profundo cambio de actitud en nuestro vivir hacia Dios, culminan ahora de manera apoteósica, urgente, tierna, maternal; pero también de manera paternal, pidiendo responsabilidad en nuestra respuesta a lo que se nos requiere desde el cielo.

Vivid una vida plenamente eucarística, y profundizad ahí.

«Por eso te preguntan: “¿Y qué tenemos que hacer para que Cristo Reine?”. Y Yo os digo: Vivid una vida plenamente eucarística, y profundizad ahí. Que a medida que avanzáis, descubriréis reinos nuevos de amor y dicha como jamás os imaginasteis, aun sobre esta tierra y aun en los Días más Aciagos de la Gran Tribulación. Yo os lo Prometo, si vivís una vida profundamente eucarística. Luego vosotros tenéis que ser eucaristías vivientes para el resto, para vuestros hermanos»

La meta ha quedado firmemente definida. Nuestro objetivo es el cielo, y nuestra esperanza, el Reinado de Cristo en nuestras vidas que, como nos pide Jesús, debe comenzar hoy. Hoy hay que ser eucaristía. A cada día le basta su afán, y hoy es el momento ideal para retornar a Dios con renovadas fuerzas y con una inmensa alegría, sabiéndonos amados por el Padre, y urgidos a la conversión.

«¡Conmigo lo tenéis todo! 
Venid Conmigo, a Mí, a vivir una vida plenamente eucarística, y sabed y conoced, ¡degustad! lo que es Bueno, lo Bello, lo Hermoso, lo que no es de esta tierra, pero está en ella para acompañaros. El Cielo, que ha bajado y con el que podéis tomar contacto en mis iglesias. Vuestro Tesoro. ¡Aquí! tenéis la Riqueza. Aquí, la Sabiduría. Aquí el Amor, el que os falta o el que quiero derrochar en vosotros, ¡porque quiero y Soy Dios! ¡Porque quiero amaros, porque quiero “achucharos”!, porque me entrego a vosotros cual Esposo, en esa entrega Total que nada ni nadie podrá nunca entregaros a vosotros. En la Entrega de Dios, de Dios-con-vosotros, de Dios hecho Hombre»

Que esta nueva prueba del Amor de Jesús produzca mucho fruto. Y que la Santísima Madre de Dios nos lleve a Su Divino Hijo en la Eucaristía, hoy, sin hacerLa esperar.

Recomendaciones

Para un mejor aprovechamiento espiritual en la lectura de este tercer tomo, recomendamos la lectura previa de los dos tomos anteriores, así como llevar a la vida las enseñanzas de Jesús; hacer vivas en nuestras vidas las palabras del Maestro, y de Su Santísima Madre, darán mucho fruto, el fruto que Dios espera de nosotros, y predispondrá a nuestra alma a comprender y asimilar mejor los mensajes de Jesús y María de este tercer tomo.

Recomendamos igualmente una lectura pausada, serena, meditada a la luz de la oración, a ser posible delante de Jesús sacramentado, los textos del presente tomo.