La Verdadera Devoción al Corazón de Jesús

La Verdadera Devoción al Corazón de Jesús

Consagración al Corazón Eucarístico Maternal de la Virgen María

Consagraciones Eucarísticas (3)

3.- ¿Cómo trabaja María esa Purificación?

Este proceso de preparación, de purificación, es como una gestación en el vientre de María. Así como el vientre de María fue el Primer Sagrario, donde Jesús se formó, recibió el alimento y la sangre de su Madre, así los que se dejan purificar por Ella nacen de nuevo en su Corazón.

Este “nacer de nuevo” es bíblico. Jesús lo anticipa en el Evangelio en su diálogo con Nicodemo (Jn 3,1ss):

«Había un fariseo llamado Nicodemo, jefe judío. Este fue a ver a Jesús de noche y le dijo: «Rabí, sabemos que has venido de parte de Dios, como maestro; porque nadie puede hacer los signos que tú haces si Dios no está con él». Jesús le contestó: «En verdad, en verdad te digo: el que no nazca de nuevo no puede ver el Reino de Dios». Nicodemo le pregunta: «¿Cómo puede nacer un hombre siendo viejo? ¿Acaso puede por segunda vez entrar en el vientre de su madre y nacer?». Jesús le contestó: «En verdad, en verdad te digo: El que no nazca de agua y de Espíritu no puede entrar en el Reino de Dios. Lo que nace de la carne es carne, lo que nace del Espíritu es espíritu. »

La Virgen María nos explica esa similitud entre la Encarnación de Jesús en su vientre y cómo nosotros debemos dejarnos en las manos de María para que nos transforme en su Purísimo Seno Maternal:

« A Mí Dios me ha dado el poder de transformar y modelar los corazones. Por eso, para venir a asemejaros a la Víctima, Yo os tengo que enseñar cómo ser cordero.

Yo preparé el Cordero para ser inmolado desde el nacimiento, desde la cuna, desde mi vientre. Así quiero que vengáis a morar conmigo. En mi seno. Como lo estuvo Jesús. 

Dios me pidió permiso para encarnarse. Os pide igualmente ahora permiso a vosotros para encarnarse en vosotros. No podéis daros la vida solos. Necesitáis un padre y una madre.[1]

Por eso, se necesita de vuestro consentimiento (para) que el Espíritu Santo haga en vosotros maravillas a través de Mí. Es mi seno donde, a partir de Jesús, habitan las almas. Es mi seno, donde son transformadas. Yo las nutro con mi Sangre. El Espíritu Santo pone la semilla. Por eso el sentido de la Consagración. Os venís a depositar voluntariamente a mis Manos purísimas. Yo en ellas os transformo, cobijándoos en mi Corazón.

Las pruebas que os vienen os las presenta Dios traídas de mi Mano. Yo os aliento en ellas. Se transforman. Se os hacen dulces. Por medio de ellas, en mi seno, venís quedando transformados en verdaderos hijos de Dios. Yo os formo a la manera de su Corazón. En mi Corazón sois llevados a la transformación en otro Corazón Eucarístico de mi Hijo. Cultivo en vosotros todas las virtudes. Os hago “como María”, a semejanza mía. Os hago no querer, salvo su Voluntad Divina en vosotros. Os hago desprenderos de las cosas del mundo y aspirar sólo a las eternas. Con una vida fuerte de piedad y un apostolado intenso.

También en vuestro corazón se clavarán las siete espadas y será un dolor intenso, pero resucitado y transformado en Cristo. Un dolor que no se pase en soledad, sino acompañado de la Madre. No estéis, pues, como hijos huérfanos en el dolor, porque no lo sois.

Todo aquel que quiera vivir la VDCJ, tiene que hacer una Consagración a la Madre Eucarística, porque vivir la VDCJ es prepararse para ser Eucaristía, otros Cristos eucarísticos, y esto se hace en el Seno de la Madre Eucarística, Madre de la Eucaristía.» [2]

Podríamos resumir esta gestación con la frase: Transformados en María, dentro de su Corazón.

Jesús nos da las pautas para avanzar en esta purificación y transformación:

« Esfuérzate por ser cada día como María. Cada cosa que hagas, cada acontecimiento que te ocurra, piensa: ¿Cómo lo haría Ella? ¿Cómo lo viviría Ella? Cuando te levantes por la mañana: ¿cómo se despertaría Ella? Cuando tienes que amar y cuidar a los tuyos: ¿cómo los amaría y cuidaría Ella? ¿Cómo trabajaría Ella? ¿Qué habría en su Corazón durante el día? ¿En qué estarían ocupados sus afectos?, ¿sus pensamientos? Cuando no hablara: ¿Cómo estaría en su interior? ¿Cuál sería su recogimiento? ¿Cómo sería su ocupación de los demás, sus obras de caridad, de apostolado? Pensad que vosotros sois María, sois el Corazón de María. Y así actuad. Tened los mismos sentimientos que tuvo y que tiene el Corazón de María, para Conmigo, para con todos.” » [3]

 

4.- Aceptación previa de la Cruz en nuestra vida

 « Todo este Camino opera en vosotros a través del sufrimiento y de la cruz. Sabes que no podéis acceder a este Camino sin sufrimiento y cruz. Por lo que, muy al inicio y en unión a vuestra Consagración a su Corazón Eucarístico Maternal, ha de venir el aceptar ponerse en la cruz por manos de María.

Ella nos la prepara y hace su labor en ella, luego no tengáis miedo.  Venid sin miedo a este Camino. Es un Camino grandioso del Triunfo, aunque es doloroso en el inicio.

Una vez pasado ese cancel del sufrimiento -en el que, tengo que deciros, muchos se vuelven atrás-, puedo continuar mi labor en vosotros. No antes. Si no atravesáis este cancel, no podréis seguir. Uno puede pasarse toda su vida intentando atravesar este cancel. Otro, puede volar y atravesarlo enseguida.» [4]

 ¿Qué es este Cancel del sufrimiento del que habla Jesús?

Es un paso obligado, una etapa de purificación de la cual ninguno nos libraremos, porque el alma tiene que ser purificada en el crisol del sufrimiento para poder avanzar a la plenitud de Dios.

« Pasaréis todos por el cancel del sufrimiento. Ninguno se librará de él. El sufrimiento es necesario, el sufrimiento libera, el sufrimiento es amor. No soñad vuestra adherencia a Mí como vida libre de sufrimiento.

Más bien al contrario: vedla como sufrimiento entendido según el plan de Dios, ofrecido y puesto para algo.» [5]

La Virgen María es la que prepara a las almas. Ella va poco a poco conduciéndonos por este camino, el Camino del sufrimiento de las almas de los Últimos Tiempos. [6]

«Os preparo con pequeñas pruebas en espera de la Gran Prueba que os está por venir. » [7]

La prueba es gradual, ponderada cuidadosamente para cada alma, en función de su capacidad de sufrimiento y también de la importancia de la misión que esa persona tiene en el Plan de Dios:

« Quiero que sepas hasta qué punto os quiero probados en el crisol del sufrimiento, hasta qué punto. Os quiero probados hasta que digáis: “¡Basta!, pase de mí este cáliz, pero no se haga mi voluntad, sino la Vuestra”.

Os quiero purificados, os quiero limpios de todo pecado. Y cuando el alma parece que ha alcanzado la perfección: no, no hasta que pase el cancel del sufrimiento y haya salido vencedora.

Cada uno de vosotros será probado. Estáis en los días. Tanto será probado como sea la magnitud de su misión. A unos les corresponde más, a otros menos, según los dones otorgados. A más sufrimiento, mayor predilección. Por lo tanto, hija, alégrate de sufrir más, de poder sufrir más.» [8]

Pasar el cancel del sufrimiento es entrar a una nueva percepción de la realidad, en la que el alma se encuentra como “adormecida” en el dolor y los sufrimientos, como si hubiese una “morfina” espiritual que, inyectada en el alma, hace que se atenúen los acontecimientos que vive y los perciba con paz, con amor e incluso con gozo.

Dice la Virgen:

 Amada Marga mía: ven y escucha.

(Hace unos días que me veo haciendo lo siguiente: descorro una cortina leve, paso a otra realidad suave, luminosa, grácil y sencilla de recorrer. Sonrío mientras miro alrededor y es una sensación de paz y facilidad en el camino. Es como si atrás hubiera dejado un barullo, y ahora, aquí, se oye ese ruido de atrás como en sordina)

Es el cancel del sufrimiento según Dios. Al atravesarlo, llegas a otra realidad.

No tengas miedo a vivir esto, pues es cómo los mártires vivieron sus sufrimientos por amor. Cómo, en medio de los suplicios, podían sonreír. El amor a Jesús atenuó todos sus sufrimientos. Se los puso así, como tú dices: “en sordina”.

El barullo de la gente pidiendo su muerte aparecía ante ellos como un ruido bajo; lo que oían eran los cánticos celestiales esperando su venida. Y dejaron de buscar entender y preocuparse por qué los demás procuraban su condenación. Tan sólo se dedicaron a agradecérsela. Porque ya atravesando ese cancel, al aceptar sus sufrimientos con paz, Dios se revela a vosotros y sus Ángeles os sostienen.

Dame la mano y atraviesa ese cancel. Tu vida ha de tomar el cariz de “la víctima propiciatoria” para que dé buen fruto.» [9]

Como decía al principio, es éste un Camino nuevo, el Camino del sufrimiento de las almas de los últimos tiempos, es el “Caminito” de Santa Teresita. [10]

 « Qué es el nuevo sufrimiento. Éste es el nuevo sufrimiento para un Tiempo Nuevo. Es un sufrir sin sufrir, es un sufrir en gozo.

¿Alguno sabe lo que es esto? ¿Ha hecho ya la prueba? ¿Ha hecho la prueba que, como Santa Teresita, no poder sufrir en nada porque todo sufrimiento se le ha transformado en gozo? Así es como estaréis.

¿Conocéis la espiritualidad de Santa Teresita? Era un preludio de ésta (espiritualidad) en un Tiempo Nuevo.» [11]

Sta. Teresita escribe: 

Desde hace algún tiempo yo me había ofrecido al Niño Jesús para ser un jueguito, le había dicho que no me  tratase como un juguete caro, que los niños se contentan con mirar sin atreverse a tocarlo, sino como a una pelotita sin ningún valor, que Él podría tirar al suelo, golpear con el pie, agujerear, abandonar en un rincón o bien estrechar entre sus manos si le venía en gana. En una palabra, yo quería divertir al pequeño Jesús”.[12]  

En ese crisol de aparente abandono y desolación, de cruz y sufrimiento, es donde el alma va aniquilando su “ego”,[13] su voluntad humana, para hacer la Voluntad de Dios. Es el milagro del cambio de corazones, el mayor milagro que puede haber.

Nos ofrecemos como Santa Teresita, como pelotitas que se ponen en las manos del Señor y de la Virgen para ser modeladas, purificadas.

 « Que no te importe, hija, que no te importe si unos miran, si otros ven, donde hay y donde no hay. Si juzgan, si escrutínian tu “parecer”, tu “no-parecer”. Si tienen envidia, si no. Si juegan contigo, si te dejan tirada. ¿No eras tú la amada-amante que aquí mismo, en esta Capilla, te ofreciste a ser mi pelotita, para que Yo mismo, Niño y “Caprichoso”, Yo mismo tiro alto, bajo, a ras de suelo, por los aires elevados, a un sitio, a otro, ¡y siempre vas a caer a manos de mi Madre! Y entre Ella y Yo jugamos contigo. ¡Pero mira ese juego! ¡Ah…! a los ojos de los hombres no se entiende. No se entiende… A los ojos de los hombres no se entiende ese juego. Ese juego es el juego de Dios.» [14]

 « Primero os tengo a todos en estas (batallas) espirituales de lidiar con vuestra cruz, de someteros a abandonos y sufrimientos hasta decir: “¡Basta! No puedo más”, y seguir pudiendo conmigo, aceptando todo, todo, y todo lo que Yo quiera mandaros. Aniquilando así vuestro ser y vuestros gustos. Siendo los depositarios y portadores de los gustos de Dios en vuestras vidas. Sin importaros ni blanco ni negro, y queriendo más bien sufrir, sufrir y sufrir por Cristo.» [15]

En este camino, en apariencia duro, que requiere de una confianza y un amor inquebrantable, la cruz es escándalo para los judíos y necedad para los gentiles[16], Jesús nos invita, nos anima:

« Pasad este cancel del sufrimiento y atravesad la puerta. Lo que os espera después es un vergel, banquete de vinos generosos. No tengáis miedo y atravesad el cancel del sufrimiento conmigo. » [17]

[1] Como necesitamos un padre y una madre para nacer a esta vida de la tierra, necesitamos a Dios como Padre y a María como Madre para ser engendrados y nacer a la Vida sobrenatural.

[2] Mensaje de la Virgen del 10 de marzo de 2017 (Tomo IV).

[3] Mensaje de Jesús del 17 de septiembre de 2015 (Tomo III).

[4] Mensaje de Jesús del 29 de agosto de 2016 (Tomo IV).

[5] Mensaje de la Virgen del 22 de enero de 2011 (Tomo II).

[6] Mensaje de la Virgen del 17 de septiembre de 2008 (Tomo II).

[7] Ibid.

[8] Mensaje de Jesús del 28 de septiembre de 2009 (Tomo II).

[9] Mensaje de la Virgen del 17 de abril de 2011 (Tomo II).

[10] Santa Teresita de Lisieux, en “Historia de un Alma”, donde define su “Caminito”.

[11] Mensaje de Jesús del 5 de octubre de 2015 (Tomo III).

[12] Santa Teresita en “Historia de un alma”. Ms. A. Cap. VI, Ed. Monte Carmelo 1984, Pág. 171.

[13] Cfr. Lc 9,23.

[14] Mensaje de Jesús del 4 de diciembre de 2014 (Tomo III).

[15] Mensaje de la Virgen del 26 de agosto de 2015 (Tomo III).

[16] 1 Co 1,23.

[17] Mensaje de Jesús del 7 de diciembre de 2010 (Tomo II).

Características de la Verdadera Devoción al Corazón de Jesús

Consagraciones Eucarísticas (2)

2.- Características de las Verdadera Devoción al Corazón de Jesús

2.1.- Cuando hablamos de las características de la Verdadera Devoción al Corazón de Jesús, Jesús nos dice que la primera característica es la de seruna mística para nuestro tiempo”, un camino que puede ser vivido por todos, al alcance de todos, porque es Dios de quien parte la iniciativa[1] y quiere establecer una relación con nosotros para regalarnos sus dones místicos.

La finalidad es “hacerse uno Eucaristía y recibir el Amor de Dios hecho Eucaristía. Es en lo que consiste esta vía, este Camino (la VDCJ).[2]

En los “Dictados de Jesús a Marga”, Dios llama a la Humanidad a su unión esponsal mística eucarística. Y lo revela como un Camino especial:

«Es un Camino diferente en la Iglesia. Un Camino que no es que anule lo anterior, sino que revela (manifiesta) algo nuevo. 

Que cogiendo lo anterior válido, se sigue elevando hacia el Fin último del hombre sobre la tierra, que es la Unión Mística con el Amado, con el Hombre, con el Hijo del Hombre Eucaristizado.» [3]

Parecería que, por la complejidad y profundidad de estos mensajes, está reservado solo a consagrados y de ellos, solo a los contemplativos y místicos, y que eso casa poco con algo al “alcance de todos”, pero Jesús nos dice que es fácil, que es un Camino que Él ha abierto para todos con su Sacrificio en la Cruz.

«¿Te digo cómo tienes y tenéis que hacer ese trabajo? Es fácil. Consiste sólo en venir a Mí.[4]Venir a Mí en mi Tabernáculo eucarístico, pasar largos ratos de adoración.

Aquí, lo que hago Yo es transformaros; tiene lugar el milagro de la transformación de mentes y corazones en Dios, de la verdadera conversión a Él». [5]

Posteriormente Jesús explicaba la otra pieza clave de esta transformación: la Comunión:

«En vuestras Comuniones diarias Yo os asimilo y vosotros me albergáis, me tenéis. Y realizo así el cambio de corazón, la metanoia, la conversión, vuestra conversión verdadera a la doctrina y a la Verdad de Dios Nuestro Señor; vuestros criterios y actuaciones según el Evangelio, vuestro descubrimiento de vuestro proyecto de vida de Dios-con-vosotros y las fuerzas y las directrices para llevarlo a cabo.» [6]

¿Cuál es la finalidad de todo esto?: Preparar a las gentes para ser primicias del Reinado Eucarístico:

 « He de preparar aquí a las gentes en sus almas a unirse a Mí plenamente en mi Pasión,
Muerte y Eucaristización de la Iglesia, antes de mi Resurrección y el Reino Celeste.

En el Reino en la tierra es una Eucaristización de las almas.

Por eso es el Triunfo de mi Eucaristía, el Reinado Eucarístico, donde Yo sea uno con ustedes en la consecución del Cuerpo Místico Eucaristizado de mi Iglesia.

Todavía no es la Resurrección de mi Iglesia: es su Eucaristización.» [7]

2.2.- La segunda característica es la humildad y la sencillez

 « Con esta humildad y sencillez Yo puedo manifestarme, porque Dios revela sus cosas a los sencillos, a los sencillos de corazón, y evita a los soberbios y orgullosos.[8]

Los que son considerados nada y se creen a sí mismos nada: a ésos me manifestaré.

Porque primero, para que quepa Dios en vosotros, tenéis que haberos desposeído de vuestro “yo”.

Si te buscas a ti mismo, nunca jamás podrás encontrarme.

Si vienes Conmigo por lo que tú vas a conseguir para ti, nunca jamás me encontrarás bajo esta advocación: La Verdadera Devoción al Corazón de Jesús.» [9]

 Podemos preguntarnos: ¿de verdad es tan importante la humildad? Pues sí, porque el orgullo y la soberbia de la vida,[10] son la fuente de todos los males. Ese es el pecado original de nuestros padres y el pecado de los ángeles caídos. Luzbel le dijo a Dios: “No te serviré”,[11] y cayó del Cielo,[12] junto con miríadas de ángeles caídos que le siguieron.

Jesús lo deja muy claro:

«La principal labor de un soldado es la obediencia. La principal virtud: la humildad.» [13]

 Ésta es una lucha que tendremos que mantener en la tierra durante toda la vida, porque está en nuestra naturaleza caída la inclinación del orgullo. Aunque hagamos una o mil mortificaciones, que siempre ayudan, nunca nos libran totalmente de la tentación:

«Uno no está nunca libre de la tentación. Y por eso para todo es: “mas líbranos del Mal/Maligno”. ¿O acaso alguno no debe rezar el Padre nuestro?

Ah, querida… Tened cuidado, mucho cuidado con vuestro orgullo. Ésta es la peor tentación. Y sigue siendo la tentación de mi Iglesia. La de todos. Que nadie se excluya. » [14]

De ahí que Jesús nos recuerde que la principal lucha que tendremos en nuestra vida espiritual es contra esa tentación constante de “dejar de vernos” a nosotros mismos como criaturas y pensar que “solos podemos con nuestras propias fuerzas” y no con las armas y las fuerzas de Dios.

«Por eso, la principal batalla que emprendéis es contra el orgullo. De vuestro orgullo.

Y veo una y otra vez, en unos y otros miembros de mi Ejército, que en esa primera etapa caen, y caen, y caen… y algunos para no levantarse jamás.» [15]

 3.3.- La tercera característica es hacer y vivir la Consagración al Corazón eucarístico maternal de la Virgen María para culminar consagrándose en oblación total al Corazón Eucarístico de Jesús.

Consagración a Ella. Acogiéndola como Madre, pero poniéndose en sus Manos como hijos, como dóciles hijos.

Colocarse amorosamente en la Patena Purísima de su Corazón Inmaculado, acogiendo el encargo de Jesús: “He ahí a tu Madre”.[16]

Allí sufrimos el procedimiento del cambio y la purificación, de nuestra conversión, de dejar el hombre viejo para asumir el nuevo, renovado.” [17]

 ¿En qué consiste este procedimiento de cambio y purificación?:

  • Conversión: Dejar el hombre viejo para asumir el nuevo[18], renovado.
  • Purificación: Para una posterior unión mística con el Cordero Inmolado y poder ser presentados al Padre, tenemos que sufrir interiormente una purificación, porque no se presentan al Señor víctimas con manchas y taras. Las víctimas tienen que ser puras. [19]

Esta purificación personal es preparada por manos de una Madre, la Madre de Jesús y Madre nuestra.

Confiadamente, nos colocamos en las manos purísimas de María.

“De mano de mi Madre, en esta Unión Mística Eucarística, en este trato constante conmigo en la Misa, en la Comunión, en la Adoración, en la Reparación, iréis conociendo más y más y día a día mi Amor. Hasta que llegará un momento que se os hará simplemente irresistible.

Adoráis la Preciosa Forma Consagrada, pues en Ella está mi Corazón Ardiente y Palpitante. Y venís a pasar largos ratos Conmigo, en este Corazón transformante, para que Yo os pueda transformar, os vaya transformando en otras antorchas ardientes de Amor eterno, pues se enciende aquí en la tierra y dura para siempre”. [20]

[1] Cfr. I Jn 4,19.

[2] Mensaje de la Virgen del 28 de agosto de 2016 (Tomo IV  de los “Dictados de Jesús a Marga”).

[3] Mensaje de Jesús del 29 de agosto de 2016 (Tomo IV).

[4] Cfr. Mt 11,28.

[5] Mensaje de Jesús del 9 de noviembre de 2012. (Tomo III).

[6] Mensaje de Jesús del 26 de agosto de 2015. (Tomo III).

[7] Mensaje de Jesús del 8 de enero de 2000.

[8] Cfr. Mt 11,25.

[9] Mensaje de Jesús del 29 de agosto de 2016 (Tomo IV).

[10] Cfr. I Jn 2,16.

[11] Cfr. Jr 2,20.

[12] Cfr. Lc 10,18.

[13] Mensaje de Jesús del 23 de diciembre de 2015 (Tomo III).

[14] Mensaje de Jesús del 16 de noviembre de 2015 (Tomo III).

[15] Mensaje de Jesús del 23 de diciembre de 2015 (Tomo III).

[16] Cfr. Jn 19,26s.

[17] Mensaje de Jesús del 29 de agosto de 2016 (Tomo IV).

[18] Cfr. Rm 6,6; Col 3,5-10; Ef 4,22-24.

[19] Cfr. Lv 1,3.10; 3,1.6; 4,3.14.23.28.32; etc

[20] Mensaje de Jesús del 29 de agosto de 2016 (Tomo IV).

Introducción a las Consagraciones Eucarísticas

Consagraciones Eucarísticas (1)

1.- ¿Qué es una Consagración?

La Consagración es un acto mediante el cual la persona se entrega a la Divinidad, y digo persona porque ni los minerales, ni las plantas, ni los animales pueden consagrarse. Sólo puede hacerlo una voluntad libre, como es la humana.

La consagración fundamental es el acto en que la persona cae en la cuenta de que ha sido creada por Dios, de Él proviene todo lo que es y tiene y, consciente y libremente, responde diciendo: Aquí estoy yo, me entrego a ti.

Esta consagración fundamental ocurre en el Bautismo y nada puede superarla, solo perfeccionarla o completarla.[1]

El problema estriba en que la mayoría de los católicos reciben el Bautismo sin uso de razón y sin una formación y vivencia cristiana que les lleve a tomar conciencia de lo que significa ser bautizado.

Esta consagración fundamental está como “en potencia”, dormida y sin hacerse activa en la vida del bautizado. Muchas personas que viven desde la más tierna infancia en ambientes donde ni la familia, ni los padrinos, ni la escuela, hablan de Dios, desconocen que desde el momento del bautismo son personas consagradas a Dios, con lo que eso implica.

A lo largo de la historia han surgido hombres y movimientos que han llevado a cabo su vocación para dar a conocer y concientizar al pueblo de esta verdad religiosa. Un ejemplo de ello es San Luis María Grignion de Montfort, que en su “Tratado de la Verdadera Devoción a la Virgen María”, redescubre esta Consagración a Jesús por María como una “verdadera” renovación de los votos bautismales, es decir que, como hemos comentado antes, toda consagración perfecciona o actualiza la consagración fundamental en la vida de un católico que es su bautismo.

La Consagración es algo muy importante y no se puede tomar a la ligera.

Si la persona no es consciente de ello, se reduce a una mera fórmula que se recita sin fruto, estérilmente.

[1] Cfr. Decreto “Perfectae Caritatis”, del Concilio Vaticano II, 5.

Preparación para las Consagraciones Eucarísticas en la Verdadera Devoción al Corazón de Jesús

Consagraciones Eucarísticas

Tenemos el placer de anunciaros que vamos a comenzar la preparación para las Consagraciones Eucarísticas en la Verdadera Devoción al Corazón de Jesús, con el objetivo de consagrarnos:

  1. Al Corazón Inmaculado de María, Madre de la Eucaristía el 8 de diciembre de 2020
  2. Al Corazón Eucarístico de Jesús el Viernes Santo del 2021

Estas Consagraciones, los requisitos necesarios para realizarlas y las promesas asociadas a ellas y a vivir la Verdadera Devoción al Corazón de Jesús se describen en el cuarto tomo de la Verdadera Devoción al Corazón de Jesús, “Características y Promesas”.

La preparación se realizará a través de sesiones de formación cortas que serán publicadas en vídeo y texto.

Condiciones para hacer la Consagración:

La puede hacer todo el que quiera, pero hacen falta estos requisitos:

  •  Aceptación previa de la Cruz en su vida
  • Que haya leído enteros los tres primeros libros de la VDCJ y los esté poniendo en práctica, habiendo mejorado su vida anterior.
  • Que haya hecho y vivido primero la Consagración a María, para ser purificado.
  • Que se sienta impulsado por el Espíritu Santo a hacerla.
  • Es importante que nadie haga estas consagraciones sin que se crea llamado a vivir la Verdadera Devoción al Corazón de Jesús.

Aceptación de la Cruz

La Aceptación de la Cruz os invitamos a realizarla el día 14 de septiembre, día de la Exaltación de la Santa Cruz. Idealmente habría que realizarla en algún lugar emblemático donde se venere la Cruz especialmente, como una aparición mariana vinculada a la Cruz, un lugar donde se encuentra alguna reliquia de la Cruz o Lignum Crucis y si por motivos de movilidad con la pandemia no es posible asistir a uno de estos lugares, se puede hacer en nuestra propia casa o en alguna iglesia cercana.

Esta Aceptación de la Cruz, no tiene una fórmula escrita, se expresa a través de besar una Cruz, orando en nuestro interior por esta intención.

La Verdadera Devoción al Corazón de Jesús. Dictados de Jesús a Marga

Jesús: 19-04-2012

Queremos haceros partícipes de una joya que ha caído en nuestras manos.
Porque consideramos que las riquezas están para compartir, os hacemos saber de la existencia de esta
obra de arte.

Es algo firmado por el propio Jesús. El instrumento elegido tiene poca importancia. Son unas Cartas de
Amor escritas por el mismo Corazón de Jesús a los hombres.

A menudo se entiende la Devoción al Corazón de Jesús como algo propio de ancianos y algo desfasado,
que no está acorde con los tiempos.
Este Libro os ayudará a entender mejor el sentido de esa Devoción, que no es otro que el Amor de Dios,
manifestado en un Corazón de Carne.
Un Amor, que quiere hacerte partícipe de su Amor.
Un Amor que no se puede contener, y a manera de explosión gozosa, se manifiesta al exterior.
Un Amor que pide correspondencia. Que no se cansa de manifestarse y comunicarse.

Para esta Hora de la Iglesia, Él ha elegido esta forma. Muchos pueden tener reticencia a la hora de abrir
sus páginas. Pero no habrá nadie que, una vez leído, pueda dudar de que en él se vuelca el Amor de
Dios.

Es un Libro eminentemente eucarístico. La Eucaristía está como centro y cumbre de esta Devoción. Os
ayudará a entender más a Jesús en este Sacramento de Amor.
Participaréis de las razones por las que ha querido permanecer entre nosotros.
Comprenderéis el papel de la Eucaristía en los Últimos Tiempos.
Os convertirá el corazón, para ser más y mejor los constructores de la Nueva Civilización, la Civilización del
Amor.
Podréis comprender mejor el sentido de las Profecías, y cómo el Corazón de María prepara a los hombres
para el Reinado Eucarístico de Jesús.

España ha sido depositaria de esta belleza, porque el Corazón de Jesús tiene grandes designios con
nuestra Patria.
Por medio de él recuperaréis el amor a vuestro país y el deseo de contribuir a su salvación, así como a la
salvación de todo el género humano.

Si lo lees, querrás que otras personas lo lean, porque el Amor es expansivo, es comunicativo.
Si cae en tus manos, no ahogues la Voz de Dios, y hazla llegar a cuantos más puedas.

El Corazón de Jesús está esperando tu respuesta. El Corazón de Jesús te necesita.
¡Levántate! ¡Levanta a España, tu Patria! ¡Y levanta al mundo!

Haz que retroceda esta cultura de muerte. Sé fundador de la Cultura de la Vida.
La Verdadera Vida en el Corazón de Jesús.
El Verdadero Reinado de su Amor.

Si no sabes cómo, te invitamos a leer estas páginas, dirigidas para ti, por su Infinito Amor.

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