La Verdadera Devoción al Corazón de Jesús

La Verdadera Devoción al Corazón de Jesús

Mensaje de Jesús del 11 – 04 – 2021 (Domingo de la Misericordia)

Jesús:
Hoy es el Día de la Misericordia.
Mi Misericordia vence y despunta sobre las sombras, las sombras que cubren la tierra.

Jesús, me perdonas si he tenido que parar estos días para respirar… ¡no podía más!

¡Claro que te perdono!, porque tú acudes siempre con confianza a mi Misericordia.
Invade y extiende mi Luz al mundo.
Margarita amada, Yo te necesito.

(¡Oh, qué bonito! Es como si se diera un paso fuerte y los campos, oscuros, se inundaran de su Luz, como una onda expansiva a la redonda. Y ese paso lo doy yo, con VDCJ.
¡Oh, Dios mío!, es como si se inundara toda la tierra de ese verdor en los campos muertos y oscuros, con casitas en ellos, de esa luminosidad de su Amor.
Ese paso es como un golpe fuerte que, a partir de él, se derrama todo, se ilumina todo).

Amada Marga, Yo te he dicho: no tienes nada que temer.

Oh, Jesús, ¡tus Misterios son tan insondables! Qué poco te entendemos, oh Jesús, Amado mío. Mi Amor.

Yo estoy por encima de este mal en el mundo. Mi Misericordia es Infinita, es Insondable.
Y eso sólo se logra desde una sociedad humanizada por el Amor de Dios.

¡Jesús!

Inunda el mundo con mi Misericordia, Margarita, Margarita de Llano, llénalo de mi Amor.
Este tu Mensaje es continuador de mi Mensaje de Amor al mundo.
En él, el alma se hace co-protagonista de mi Misericordia.
Conmigo, lleva la Misericordia al mundo. Se hace artífice de su cambio. Se hace colaborador.
No puede el alma colaborar en la salvación del mundo si antes no se ha unido a mi Misericordia.
Y esa unión eucarística se hace a través de su Consagración a mi Corazón Eucarístico, por medio del Corazón Maternal-Eucarístico de María.
Y no hay otro Camino que éste, el de la Eucaristía, puesto que Yo y el Padre lo hemos querido así, a través del Espíritu Santo que se os ha sido derramado.
Y si éste es el Camino, ¿por qué pretender corregir el rumbo a Dios mismo? Las criaturas insolentes, muchas se atreven a intentarlo.
¿No saben ellas que a Dios nadie le vence? Dios ha vencido.
Dios ha vencido al mundo, a la muerte y sobre la carne.
Dios, en su Hijo, ha resucitado y así ha vencido e iluminado las tinieblas que inundaban el mundo.
El mundo será renovado a través de la Devoción a mi Misericordia, a través de la Verdadera Devoción al Corazón de Jesús, a través de la Eucaristía.
Yo lo he dicho, y es Palabra de Dios, en el Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén y Amén por los siglos y para la Eternidad.
La Eucaristía será Coronada.
La Eucaristía será Renovada.

¿Renovación de la Eucaristía? ¿Cómo?

Su Poder, su Verdad y su Valor, realmente reconocidos por el mundo entero.
En su Reinado Eucarístico.
Su Fulgor, su Potencia, su Amor y su Verdad manifestados y admitidos por todos los moradores de la tierra.
Donde no se entenderá nada, ninguna realidad material ni espiritual, sin la Eucaristía.
Venid a mis Adoraciones, y allí experimentad las primicias de lo que será mi Reinado Social Eucarístico en la tierra.
¡Ah! ¡No querréis que os lo cuente todo por escrito! No se puede… Son las Delicias de Amor de Dios con las almas. Son multiformes, son infinitas. No hay dos almas iguales, y Yo estoy igual para todos.
Misterio Insondable de Amor Infinito. Maravilla de Don de Dios.
Mi Amor en la Unión Eucarística con las almas.
¡Alabado sea Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo, en su Misterio de Amor y Dolor, Pasión y Muerte y Resurrección Eucarística! Amén.

Mensaje de la Virgen del 28-11-2020

Mensaje de la Virgen 28_11_2020

Virgen:

Escúchame, Marga, que quiero instruirte.

Tantas cosas decirte, Amada Marga, tú que me escuchas.

Mamá, aquí estoy. Perdona mi inutilidad.

El Señor ve. Ve lo que vales, y si Él, que te conoce te ha elegido, confía en Él y no pienses que no puedes. Podrás, porque Él te ha elegido. Podrás, porque Él te capacitará.

Sí. Voy. Dime. Dime, Mamá.

Como una verdadera Madre Yo te instruyo. Estoy para cada pequeña cosa que necesitas. Estoy a tu lado.

(En la generación anterior a la tuya) la confusión entró en sus vidas.

Hay algunos (de esa generación), que frente a tanto avatar diverso y obtuso de su vida, hoy están a favor de la eutanasia y el aborto, siendo en su juventud fieles y fervorosos cristianos.

El malo ha hecho estragos entre vosotros, españoles de bien. ¡Cuánta deserción de las filas! ¡Qué pocos se han mantenido en pie! Esos han sido la burla de sus comunidades. Comunidades donde antes se practicaba el bien y la virtud y estaban todos unidos y a una. Es muy difícil para los de esa generación señalarse del resto, ya que la costumbre siempre ha sido ir todos a una, ayudarse y hacer lo que otros hacen. También buscar un sacerdote que piense como tú, y hacer que diga lo que quieres, para luego decir que haces lo que él te dice.

Son costumbres desviadas del pueblo español. Tú no eres más que hija de tu tiempo y con las circunstancias normales de tu tiempo, suscitada por Dios en medio de ellas para una gran misión ad gentes que excede por completo todas tus posibilidades.

No luchéis con las armas de la guerra material, luchar con las espirituales y haceros fuertes ahí.

Mirad, el demonio ha iniciado la batalla desde dentro, desde dentro de vosotros porque sabe que desde fuera no puede.

Desde fuera lo intentó antaño, moviendo todos los gobiernos materiales, y le plantasteis cara.

Mirad lo que ha hecho, y ha sido entrar en vuestros hogares y desde ahí, expandir su mundo de pecado y en contra de Dios.

Mirad que no lo hizo de lleno y de una vez, sino poco a poco.

Primero entró con el hedonismo y la comodidad. El placer y la pereza. El buen comer, el buen beber, las adicciones de todo tipo. Todo el mundo sensual libre y a vuestra discreción, usando de él sin cortapisas y como queríais, como se os dé la gana en cada momento.

Haciéndoos ver que “no es malo” y que “es humano” y que no usar de él es “reprimirlo” y causa mal psíquico.

Ahí entra por una vía que, si se le va abriendo, es muy peligrosa y causa estragos e incluso puede perder ya el alma sólo con eso. Nunca se conforma con “un poco” y luego quiere más. Pero sí engaña diciendo: “es sólo un poco, no pasa nada por un poco”.

Después de esto viene por la avaricia y el deseo de tener y tener. Trabajar y trabajar para tener.

Tener cosas, dinero, casas, coches, yates, regalos, joyas, vestidos, ungüentos y aceites, traducido en culto al cuerpo, imagen externa atrayente, como finalidad total en tu vida. Y en esa codicia y deseo de tener, el alma se pierde y se olvida de Dios.

Y por último y al final, la soberbia. Cuando ya el hombre ha visto que ha conseguido todo eso por sus medios, piensa que no necesita de Dios y en lugar de seguir y buscar sus Leyes, se inventa las suyas. Y hace un Dios y una Ley de Dios a su medida. Llegando al grado sumo en el que nos encontramos ahora que, no contento con apañar su propia Ley a su vida, quiere cambiar la Iglesia y hacerla a su medida.

Casos de estos se han dado en toda la historia de la Iglesia, pero la característica de esta época es que es generalizado.

Como veis, al demonio no le ha hecho falta atacaros desde afuera. Ve que es mejor y más efectivo hacerlo desde dentro.

Y esto empezó en los hogares. La familia es la célula de la sociedad. También la corrupción de la familia ha llegado a la Iglesia y ha hecho que mis ministros cambien de parecer y prediquen otra doctrina que no es la cristiana. Corrompidos por la familia.

Echáis la culpa a mis ministros de vuestro desvío, y Yo quiero que lo miréis desde vuestro interior.

Tantos matrimonios infieles a la Ley de Dios, que habéis dicho por activa y por pasiva que es una Ley incumplible, habéis convencido a mis sacerdotes de ello.

Y esto sólo es por vuestra pereza y sensualidad. Por vuestra codicia y por vuestra soberbia acuciante.

Primero entró en vosotros.

Y ahora, por eso os digo: ¡Sacadlo! ¡Expulsadlo! Expulsadlo de vuestras costumbres familiares. Expulsadlo de vuestro interior.

Si el demonio ve una familia fuerte, huirá corriendo.

¿Qué es una familia fuerte?

Querida Marga, y aquí te dirán: “No me hace falta que ella me lo diga, yo ya lo sé”. Y Yo te digo, hijo mío: Pues no lo practicas. Escucha, pues quizá estás equivocado y es que no lo haces porque no lo conoces. Y si crees que ya lo haces, ve con Dios, en el camino nos encontraremos o en el día del juicio se verá tu final.

¡Qué miedo le da al demonio las familias fuertes!

Algunos se creen que por tener muchos hijos quedan excluidos de cumplir los Mandamientos.

No hijo, el tener muchos hijos no te exime de ellos. A veces son fruto de tu promiscuidad. ¿Qué tiene que ver la promiscuidad con el Evangelio? Aquel donde se dice: “Todo aquel que ha mirado a una mujer deseándola, ya ha cometido adulterio en su corazón”.

Cuida la mirada de deseo también con tu mujer, con tu marido.

El amor de esposos puro y casto, en el compartir una misma carne, es algo bello y hermoso que agrada a su Creador. Y por medio de ellos, se le alaba.

Que se sepa sujetar la carne, es algo santo y puro. Y esto no se consigue sino con periodos de abstinencia. Que son sanos y saludables.

Al igual que comer es bueno, pero no lo es el atracarse cuando os viene en gana. Moderad vuestro apetito también en las relaciones conyugales carnales.

¿Y por qué empiezo por aquí?

Porque es la vía de entrada del demonio en vuestros matrimonios y en vuestros hogares.

Echad un vistazo, haced examen de conciencia auténtico ante la luz de Dios y veréis todo aquello que tenéis que apartar de vuestra vida, desde revistas impúdicas, vídeos, películas, imágenes, ropa propia, costumbres sensuales, palabras, conversaciones y chistes, amistades libertarias, en las que se comparten ratos de ocio desviado, como supuesto descanso.

Mamá, desciendes mucho. Es algo impuro y no debes estar aquí. Tú, la Pureza.

Déjame, pues soy vuestra Madre. ¿No he de bajar Yo a limpiaros, Yo, que os veo sucios? ¿He de dejar a mis hijos manchados con el vicio y la impureza?

Déjame que venga a limpiaros.

Sí, Mamá.

La impureza familiar empieza en los propios cónyuges y mancha a sus hijos. Salpica siempre. Que no crean que ellos pueden vivir en la concesión de vicios impuros y eso no afecta a sus hijos.

Os digo que les afecta simplemente vuestra mirada. Los ojos impuros se captan siempre. Los ojos son el reflejo del alma y los niños se miran y crecen en los ojos de sus padres.

En la vida familiar se capta todo. No te puedes poner el traje de pureza que llevas a la calle. Aquí estás con el traje de andar por casa, y en ése eres tú mismo, sin tapujos, sin caretas. Y eso es lo que ven y captan los tuyos, con los que convives.

Pueden desde fuera opinar de ti… pero en casa se sabe cómo tú verdaderamente eres.

Si eres impuro, llenarás de impureza tu hogar.

Y mancharás a los niños con ello. De lo que Dios te pedirá finalmente cuentas.

Si los esposos impiden la nueva vida que les envía Dios en su interior, eso aunque no se diga y no se hable, también se transmite a los suyos. Y los hijos crecerán con la idea de que traer niños al mundo es un horror. Luego entonces que ellos mismos hayan venido es una equivocación y algo malo que, de poderse haber evitado, se habría hecho.

Y luego esos niños crecen toda su vida con la idea de que su vida no merece haber existido y que no es algo bueno que existan.

Sentirán que lo mismo que no se ama a los posibles hijos, pues se evitaron, tampoco se les ama a ellos, o si se les tiene es por un fin meramente utilitarista: porque les proporcionan algún bien a los padres.

¡Oh, Dios mío!

¿Has visto lo que causa no seguir la Ley de Dios en ti y en tu familia?

De ahí vienen los destrozos de los hogares.

Oh, Dios mío, y sólo estás con este tema.

¡Y tantas cosas te diría con este tema! Pero bástate las que te digo, pues debes continuar y hoy quiero decirte todas las referidas a la familia.

¡Es vuestra piedra de toque! ¡Es por donde se os ha colado Satanás!

Y qué digamos de la pereza y sensualidad, la gula y los apetitos desordenados. Eso es sólo un efecto de vivir en la impureza, la dejadez, la vida in-virtuosa, cuando no viciosa que termina en adiciones.

La bulimia, la anorexia, la drogadicción… buscad la causa última y siempre viene de la impureza de unos padres. Los dos juntos o sólo uno de ellos. Los ojos de sensualidad y la educación dejada y poco cultivada, sin normas, sin leyes, sin entrega y sin amor.

La avaricia del tener, (inmersa) en la vida familiar.

Donde los padres lo primero que les ha importado es dar cosas materiales a sus hijos, olvidándose de las espirituales, olvidándose de la fe.

Donde, por ejemplo, a la hora de elegir cónyuge, elegir el que está mejor situado laboralmente, “porque es trabajador”, pero en donde no me ha importado que no sea religioso y en cuántos casos que ni siquiera tenga fe.

Como si la fe fuera un requisito de segundas antes de contraer matrimonio católico.

Pero hijos, os casáis en la fe cristiana.

No casaros así entonces, si es que no tenéis fe, porque por lo menos no viviréis engañados sobre vuestro matrimonio, ni engañaréis a la sociedad ni a vuestros hijos.

Si no tenéis fe, no podéis vivir como si la tuvierais. Si veis que es algo importante para la vida, esforzaos por lograrla. Y si creéis que no lo es, vivid conforme vuestras creencias. No es lo vuestro casaros por la Iglesia.

Ahora Yo os digo: en la Iglesia está la Verdad sobre el matrimonio. Si queréis vivir en Verdad, acercaos a ella y a sus enseñanzas y vivir conforme ella.

Yo os llamo. Venid a Mí, a través de Mí.

Si para vosotros no es bueno vivir en fe, juntamente a vuestros hijos no les educaréis en fe, aunque les llevéis a un colegio católico. Eso causará más rechazo en ellos, pues les están enseñando algo que no se vive en casa.

¡Aunque tantos colegios que se dicen católicos no lo son!

Si para vosotros la vida material es lo importante, eso transmitiréis a vuestros hijos, y esos, los que de ellos logren nacer.

Hay un número de hijos asignado por Dios a cada padre. No tened ni más ni menos.

Esos padres o cónyuges que no tienen tiempo para los hijos ni para el otro porque tiene que procurarse tener y tener y tener cosas y más cosas.

¿Para qué?

A todo eso le llega la polilla y la herrumbre y se descompone.

Lo mismo que tu cuerpo. Polvo eres y en polvo te convertirás. Y cuando resucites en ti no habrá nada de lo que te procuraste artificialmente.

Tu cuerpo es tu cuerpo tal y como te lo dio Dios. No cambies tu cuerpo. Es santo tal y como vino de Dios. Y a Él volverá ya sin ningún defecto en la Resurrección.

¿Por qué mutilarlo y modificarlo, si no es por salud y necesario? Amaos a vosotros mismos y amaos con vuestro cuerpo.

Dejad a Dios que lo resucite tal y como Él lo pensó para ti.

No te erijas tú en Dios que modela tu propio cuerpo a su medida y capricho. “Tener, tener”. Tener cosas, tener aspecto, tener prestigio, tener fama y apariencia. ¿Buscáis igual tener, pero para Dios, para dar a Dios?

Tener obras de Amor, obras de piedad, obras de misericordia, de caridad.

Sacrificios. Crecer en las virtudes. Hábitos virtuosos. Adelantar en la santidad. Escuchar la Voz de Dios y acoplar tu vida a ella, no al revés. Vivir todo el día en presencia de Dios, pero porque habéis dedicado un rato en exclusiva a Él.

Y eso es lo que primeramente os habéis preocupado en tener: unión con Dios. Vida acorde sus mandatos. Buscar la Verdad que se encuentra en Él.

Eso, sin que habléis, se transmitirá a vuestros hijos.

Y hablando, habladles de la fe y del Amor de Dios y que esa es la finalidad de sus días: agradar a Dios. Y que eso busquen toda su vida como el bien preciado a poseer.

Aunque para ello tengan que perder todos los bienes de la tierra.

Vivid en austeridad.

¡Y no habéis pensado, los que tenéis mucho y en abundancia, que tenéis para compartir con los demás! ¡No para poseer y acumular! ¡No para crecer en prestigio social!

Hacéis muy bien los que lo dais para obras de caridad o para la Casa del Señor, su Iglesia. Los que construís templos o dedicáis a él vuestras riquezas. Son para Dios. Para Dios el mayor honor. Las mejores ropas y los mejores adornos, fuera de la ostentación. Eso no lo quiere Dios. Un Templo a nivel humano, sino un Templo para adorarle a Él.

¿Dónde se puede ver que esté Dios si no lo cubres de Majestad, aún en la selva?

Aún en la selva, los mayores honores para Dios. En la sencillez de lo que tengáis, pero para adorar a Dios. Que se vea también con los sentidos que ahí está Él.

¿Aunque se mueran de hambre?

Dios se lo da a sus amigos mientras duermen.

Cuántos piensan, como Judas, que los honores no deben ir a Dios sino a los pobres… y a ellos también. “A Dios no, pero a mí sí”. “A mí los honores, pues soy ministro de Dios, soy su profeta o su apóstol, pero a Dios no… Lo de Dios mejor a los pobres, por mi medio. Y en el camino ya me quedaré yo con algo”.

¡Ah… hipócritas! ¡Pobrecillos falsos! Falsos apóstoles, falsos profetas, falsos ministros de Dios, que lo sois tan sólo de sí mismos.

Ten cuidado, Marga, con esta tentación. Tú también puedes caer. Tú dalo todo para Dios y para los pobres. Para ti lo justo y necesario como tu salario de profeta. Para Dios y las almas todo lo demás.

Por eso aquí, hija mía, te viene un Altar, te viene un Sagrario, te viene una Custodia y unas imágenes dignas de Dios. Primero le hacemos su Capilla. ¡Antes que nada! Antes que nada.

La soberbia de la vida. ¡Ah, cuánta vanagloria! Cuánto “querer saber”, cuánta curiosidad, pero no según Dios, no según sus Mandatos y lo que Él manda. ¿Qué haré con vosotros?

Habéis pensado que vuestro sólo saber, basta. Y habéis cerrado otras vías de conocimiento de Dios, incluidas la iluminativa por medio de la oración.

Pensáis que Dios no habla por la oración, porque vuestro conocimiento intelectual os ha astragado el intelecto del alma, de las cosas de Dios a través del alma.

Dios se comunica por el alma, se quiere comunicar a vuestra alma.

Pero “vosotros sabéis más”. “Sabéis más que Dios”. Pues Dios os deja entonces merced vuestro intelecto equivocado, dañado por el pecado original y sin discernimiento por el Espíritu, ya que a éste le habéis cerrado todo el paso.

No os quejéis luego de que andáis perdidos.

Os equivocaréis, si no queréis hacer paso en vuestra vida al Espíritu de Dios, ya que éste se manifiesta ahora con más fuerza, pues os es necesario.

Soberbios y orgullosos, no necesitáis a Dios porque ya sabéis lo que hay que hacer.

Os veo llorando luego, en el transcurso de vuestra vida y con los avatares y acontecimientos que os pasan, porque no sabéis qué camino tomar y no escucháis a Dios o porque veis que os habéis equivocado al tomarlo, por sus consecuencias, y le pedís entonces cuentas a Dios.

En la “soberbia de la vida”, el hombre se cree Dios y sabe más que Dios y como se equivoca, luego le pide cuentas a Dios. Le deja de oír por eso y sólo le recuperará si desanda el camino, se arrepiente y enmienda sus errores.

Cada error. Uno por uno.

Y eso sólo se consigue con mucho dolor y penitencia.

Cuando ve que sus hijos yerran, le echa la culpa a “la sociedad”. Total, el caso es no tener él ninguna y excluirse de esa responsabilidad.

En el error de los caminos que han tomado sus hijos, verá el suyo, puede ver el suyo, si quiere.

Es esto una Gracia de Dios para la familia, una oportunidad de conversión.

Y cuanto antes se ataje, mejor.

¿Por qué si sus padres eran los únicos jueces de sí mismos y del mundo y los únicos reyes y señores de todo, tienen que ser ellos distintos?

También utilizarán su soberbia y su sola razón. Y ésta les llevará a peores caminos aún que sus progenitores.

Y en este camino tan perdido, está la penitencia de toda la familia.

Recorredlo. Humillaos. Cambiad vuestra vida. Cambiad desde vuestros hábitos, a un cambio interior mayor.

No hay nada imposible para Dios ni nadie sobre el que no tenga efecto su Redención.

Luchad. Conseguid la vida según el Espíritu, dejando según la carne y obedeciendo filialmente a Dios y a sus Mandatos. Sí, esos que están en vuestro interior, pero si les habéis expulsado de él, buscadlos en aquello que manda la Santa Madre Iglesia Apostólica y Romana.

En ella se encuentra la Verdad.

En el Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Mensaje de Jesús del 13 – 10 – 2020

Sueño de Don Bosco

Jesús:

Zarpa. Emprende la marcha. Ve a la conquista. Emprende la lucha.

Tu tropa está preparada.

Y tus naves también.

Con energía quiero, querida, que no condescendáis nunca con la impiedad y la idolatría, aunque sea de vuestro propio esposo o esposa, vuestro padre o vuestro hermano.

Si no sigue la Ley de Dios, no es de vuestra familia, aunque tengáis los mismos lazos de sangre, o aunque os una un matrimonio.

La separación de vosotros la establecen ellos. [1]

Y si sois obligados por ellos a actuar contra la Ley de Dios, debéis negaros y cortar esa relación que os incita a pecar,[2] porque los lazos del espíritu son mayores que los de la carne, y las personas que se apartan de Dios no están en comunión con vosotros, ni ahora ni eternamente

Relaciones sexuales en contra de la Ley de Dios. Inmoralidad en las costumbres. Idolatría del dinero, del tener y el placer.

¡Ah, hijos!, debíais ser más enérgicos en cortar con todo esto, pues si lo compartís con los vuestros, aunque sea de uniones lícitas y lazos de sangre auténticos, os arrastra a caer en lo mismo.

¡Cortad!

¿No tenéis vosotros la misma fuerza para atraerles a ellos, a vuestros seres queridos, a lo vuestro según la Ley de Dios? ¿Por qué? [3]

Pues es simplemente porque no lo vivís en vosotros sincera y radicalmente.

Si supieran que sois insobornables no lo intentarían y se cuestionarían por qué esa firmeza y fiereza en vosotros

¿Por qué vuestros Pastores han conseguido imponeros la Comunión en la mano? Porque no han encontrado apenas oposición en vosotros. Y así con todo.

¡Necesito que seáis más firmes, más fieros[4] y más fieles!

Pensáis: “Señor, si hablas de «fiereza», es una actitud belicosa y beligerante”.

Sí, cuando se trata de defender vuestros valores, la Patria y Dios.

¿Por qué os los dejáis arrebatar con tanta facilidad y no lucháis?

Quiero lucha.[5] Estamos en la Batalla.

¡Que luchen!

Diles que tienen en su interior todavía muchas actitudes idolátricas y propias de los que no han conocido el Amor de Dios y pretenden quedar bien con el mundo.

  • Diles que se preocupan en el gozar sólo y en el tener.
  • Diles que les importa el qué dirán.
  • Diles que en su corazón convive la impureza con la adoración a Dios, y eso lastima mi Alma.
  • Diles que piensan que en ellos puede convivir el pecado con un seguimiento grande a Cristo, y que no han renunciado a él.
  • Diles que les espero dando testimonio y se callan.
  • Diles que pongo a su lado solos y desamparados, personas a las que atender, y les abandonan.
  • Diles que no encuentro que hayan salido a defenderme allá donde se me ha vilipendiado y se han dejado arrasar la Eucaristía en su propio Templo.

¡Ah, querida! Si esperan una carta de Mí y una palabra de ti, te diré que es ésta: ¡LUCHA!

Coge tus naves y ven con los tuyos, con tu ejército, con tus tripulantes. Los que esperan las órdenes porque reconocen en ti la que guía la mano de Dios, la líder que porta sus órdenes, la que sabe lo que hay que hacer.

No puedes descender la marcha: sería un caer en las garras del enemigo.

Pretenden manejaros a los españoles. ¡No lo conseguirán!

¡Defended vuestros valores! ¡Defended vuestra Patria! ¡Que no os la arrebaten!

Reavivad el fuego en vuestros Pastores, que están aterrados viendo cómo no han sabido defender la Religión y ahora se la arrebatan desde todos los ámbitos.

Dejad a todos esos vuestros hermanos que pretenden vivir una fe light, licuada, a su medida. Dejadlos en esa vida y vosotros defended la fe católica auténtica.

Para todos los que dejaron sus matrimonios auténticos y pidieron el divorcio.

Para todos aquellos que impidieron que naciera nueva vida en su interior.

Para todos aquellos que abandonan a sus mayores.

Para todos sobre los que prima el estatus social propio y el de los demás, antes que el ser.

Para todos los que olvidan la fe y la práctica religiosa, los que no se acuerdan de Dios ni en sus cenas.

Para todos los que son escándalo de los pequeños en todos los ámbitos.

Para los que no trabajan por la paz y la justicia.

Para los que se olvidan del pobre y desamparado.

Para todos ellos, que hacen eso y no buscan arrepentimiento y no se arrepienten para vivir.

Les espera la muerte, y muerte eterna, y no son vuestros hermanos, no están en vuestra comunión.

Si no buscan conversión, abandonadlos. Dejadles a la Misericordia de Dios. No tengáis trato con ellos[6] y fomentad el trato con todas aquellas almas que buscan conversión y que os están encomendadas y os están esperando.

Hay mucho trabajo, mucho que hacer para perder el tiempo y las energías con los que están a gusto en su vida de pecado y no quieren conversión.

Sería una distracción y una tentación para vosotros, pues os haría caer, pretender compartir y condescender con ellos, con la excusa de salvarles.

 

Diles que Jesucristo no amó el pecado. Jesucristo destruyó el pecado. Y al destruirlo lo hizo vida.

Y era tan importante rechazarlo y destruirlo que, para hacerlo, se entregó a Sí Mismo bajo una muerte abominable y muerte en Cruz.[7]

Si queréis ver la realidad del pecado mirad al Crucificado y pensad que fue necesario que Dios mismo en su Hijo fuera aniquilado y maltratado hasta la muerte, y muerte en Cruz, para aniquilar, para borrar de tu vida ese pecado en el que tú muy a gusto te complaces e incluso a veces estás orgulloso.

Cuando le pedís al Padre que acepte vuestro pecado es como pedirle que maltrate nuevamente a su Hijo, por el gusto de concederos ese placer temporal.

¿No os importa crucificar a Cristo?[8]

¿Debe Él sufrir todo eso sólo por tu gusto y tu capricho en la tierra?

Todavía hoy os contemplo en el Templo, gritando y rogándole a Dios que os conceda maltratar a su Hijo.

¿Cómo podéis tener esa insolencia tan grande?

¡Oh, hija!, ¿sabes?, tus amigos, tus hermanos han hecho una iglesia a su medida y una nueva ley que pretenden imponérsela a Dios, que son ley del hombre y sus caprichos. Ley para dominar y ordenar a Dios.

¡Y a Dios nadie le ordena! Es Él el que manda y ordena al hombre.

Existe una única Ley de Dios, que no se adapta a las circunstancias, que es Eterna.

Existe una única Iglesia, que no se reinventa con los tiempos. Es la que es, y fundada por Jesucristo, avalada por la Tradición, el Magisterio y la Palabra de Dios.

Todo aquel que quiere vivir otra Ley de Dios y pertenecer a una Nueva Iglesia, que salga de la Auténtica y cree la suya propia. ¡Que tenga lugar la ruptura!

En las naves, ¡defendedla!

Ayudad al Papa a agarrar a la Iglesia a las dos columnas: la Virgen y la Eucaristía.[9]

¡Ayudadle! ¡Apoyadle!

En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

 

[1] “Ellos”: los que no cumplen la Ley de Dios.

[2] Cfr. Mt 5,9; 18,9; Ef 5,7. 

[3] Si ellos nos quieren incitar a algo malo, ¿no tendremos nosotros la misma fuerza al menos para moverles a lo bueno?

[4] Más valerosos, menos cobardes.

[5] Jb 7,1; Mt 10,34ss.

[6] Cfr. Mt 5,9; 18,9; Ef 5,7; I Co 5,9ss.; 2 Co 6,14. 

[7] Cfr. Flp 2,8.

[8] Cfr. Hb 6,6.

[9] Se refiere al famoso sueño de San Juan Bosco.

Mensaje de Jesús del 06 – 10 – 2020

Jesús:

Sí, te dicen los tuyos: “¡Y esta vez no nos quedemos callados, como la otra vez! Están los ojos puestos en nosotros, esperando que digamos algo”.

¡Ah!… ¿Y resulta que “no hemos dicho nada”?

Acabamos de publicar un documento con “las Instrucciones precisas[1] sobre lo que hay que hacer ahora. ¿Y no hemos dicho nada?

Yo hablé en medio de la pandemia, rasgando mi Corazón, abierto para vosotros, y os mostré mi Dolor con forma de cariñoso “Lamento y Regaño”. ¿Y no he dicho nada?

¿Quisieran, acaso, que me mostrara como el Juez destructor -que no Soy- para tenerlos contentos?

Hay gente que lee las “Instrucciones” y piensa: “Bien, pero esto no es a lo que debo dar difusión”. Esperan otra cosa. No sé qué esperan, cuando os he dicho que la guerra debe ser espiritual y las armas que debéis esgrimir son la conversión, el espíritu eminentemente eucarístico en una Defensa abierta del Culto y de la Adoración de la Eucaristía.

No sé qué esperan.

¡Oh, Jesús!, yo tampoco lo sé. Me asombra que les parezca poco o nada.

Os dije que atendierais a vuestros hermanos. Os dije que no me dejarais solo. ¿Cuántos lo hicisteis? Y aún buscabais en los escritos algo que hacer ahora, alguna instrucción.

Hay gente que leerá todas esas instrucciones y aún se preguntará: “¿Qué debemos hacer, Marga?”

A estas personas no les digas nada. Diles que ya está escrito.

Esperan que les digas algo con respecto a sus pertenencias y su vida material. Algo del tipo: “Vended todo, sacad vuestro dinero del Banco, pues va a haber un “corralito”, e iros a vivir a esta localidad, que será protegida del Desastre. Vosotros y vuestras familias. Es la hora de iros al “bunker” y protegeros de lo que viene, terremotos, pestes, epidemias…”

¿Y Yo? Pero si lo que tenéis que hacer es acompañarme en mi Pasión. Lo que tenéis que hacer es a modo espiritual. Es uniros a Mí. Y preocuparos y ocuparos de vuestros hermanos.

Habláis de cambio material. No pensáis en el cambio espiritual.

Es un trabajo muy profundo y arduo de conversión el que tenéis que realizar.

Muchos no estáis dispuestos.

Hijos míos, no queréis ver que, si no os convertís,[2] el mundo será destruido.

Primero os autodestruiréis y luego la Mano de Dios caerá con fuerza sobre vosotros.

Y buscáis otras cosas que hacer, pero tan sólo debéis buscar la conversión.

Debéis buscar que el demonio salga de vuestra vida y del dominio que tiene sobre ella.

Eso sólo se consigue con una vida seria de piedad y austeridad, con una vida de caridad y amor al prójimo.

[1] En nuestra web “Instrucciones del Cielo para el Reino Nuevo”.

[2] Cfr. Lc 13,3.5.

MENSAJES SOBRE EL VALLE DE LOS CAÍDOS

Mensajes sobre el Valle de los Caídos

25-08-2015

Jesús:

Paseando por el Valle de los Caídos, veo mi insignificancia y la magnitud de todo esto, y pienso:

“¿Qué hago aquí?” Me dijiste que yo soy a mi Obra como me siento aquí: una minúscula comparada con una magnitud majestuosa. Que tiene su razón de ser que me hayas traído aquí.

Hoy, cuando volvía de Misa, pensaba que esto estuvo hecho para que estuviera lleno de gente. Cómo es que no lo estaba. Que era una pena. Cuando veo el funicular que no funciona, la base de la cruz que no se puede subir, el restaurante del funicular cerrado, me da pena que no esté esto lleno de creyentes.

Sí estaba hecho para eso: para adorar a Dios. El hombre en concordancia con la Creación, y la obra del hombre alabando en conjunto todos a Dios. Lo que ocurre que el pecado ha hecho sus estragos y ha intentado anular la obra de Dios. Como ves, no lo ha conseguido del todo, pues vienen hombres aquí, aunque cada vez menos, a adorarme.

En la Jerusalén futura esto no será destruido.

El Valle de los Caídos será uno de esos lugares donde esté perenne mi Cruz y donde no llegue la destrucción del hombre, por efecto milagroso, porque intentarán a toda costa derribarlo, incluso bombardearlo. Pero Yo os prometo que este lugar quedará para el Final de la Historia.

Es un lugar que entierra los restos de una guerra fratricida por la religión, [1] donde también se ofrecen Misas por los enemigos de la fe, donde se pide perennemente por España en todas sus Misas y en todas sus oraciones, donde una Comunidad de monjes que me agradan, que son de mi Corazón, se ofrecen continuamente al Padre por sus hermanos, en Caridad ardiente.

Te pido por las dificultades que tienen. [2]

Yo te prometo que, en virtud de tu oración, también saldrán vencedores de este nuevo ataque del Enemigo.

Por eso también te he traído aquí, para que intercedas por ellos.

Esta Comunidad es muy necesaria, pues es muy del agrado de mi Corazón.

Podéis recomendar aquí vocaciones de jóvenes. Hacen lo que Yo les digo.

Esto lo superarán con amor y caridad hacia el hermano, de ésa de la que practican con constancia, y todo pasará como un nublado. Con el tiempo verán esta etapa como un nublado que pasó, ocultando el sol, pero que no descargó. Todo pasará. Que oren y se sacrifiquen por ello.

En los días del Castigo los que puedan vendrán aquí a refugiarse.

La Comunidad debe pedir para que Dios aminore el Castigo sobre vuestra Patria, y que aquí pueda quedar al menos un pequeño Resto.

Deben conducir más a los seglares que vienen a ellos a la oración. Porque lleven vida de seglar y no de monje, [3] no quiere decir que no deban orar y que no deben participar de la Santa Misa a diario, ya que en España tenéis todas estas posibilidades.

Los seglares que han descubierto aquí un remanso de paz y un lugar tan privilegiado donde se encuentra fácilmente al mismo Dios, deben aprender que a Dios se le encuentra más orando, y aquí pueden empezar y pueden alimentar esa vida de oración.

Quisiera que las Capillas estuvieran llenas de seglares que vienen, y no sólo cantando con los monjes. Quisiera que en ellas se tratara de Amor con el Amado. [4]

Queridos, si aquí no se hace la suficiente Adoración, quizá no puedan verse cumplidas todas mis Promesas sobre este sitio. [5]

¿Sitio de Dones místicos? Sí, lo será. Tú aquí, y otras personas, tienen locuciones. Pero, ¿qué mayor Don que no ser destruida en los días de la Gran Tribulación?

Si prohíben el acceso de los seglares al Valle, depende de los mismos seglares que eso tenga lugar.

28-08-2015

Jesús:

El Valle de los Caídos, ese lugar que algunos llaman “telúrico”, es un lugar especial. Como lo son todos mis Camposantos. Pero como lo son Cementerios donde hay mártires.

Son lugares donde las almas de los mártires ruegan al Señor por su país, y más si han sido mártires de un país, de una nación concreta.

Acudid allí para recibir “la fuerza de los vencedores”, los vencedores de la fe. Pero no os quedéis sólo allí. Avanzad, pues los tiempos avanzan. Avanzad con los tiempos.

Hoy en día a la juventud poco les dice un lugar que les recuerda a una contienda meramente política, porque así se lo han hecho ver en sus enseñanzas.

No fue una contienda meramente política, pero Yo no quiero reabrir viejas heridas. Con las heridas actuales que tenéis ahora, tenéis bastante. Y a ver cómo os hermanáis.

Sólo os podéis hermanar bajo la Cruz. Pero en este hermanamiento, vencedores no pueden echar las culpas a vencidos e imponer sobre ellos el yugo de la cruz, de la que se sienten poseedores privilegiados.

La Cruz no es de un bando ni de otro. La Cruz es de todos, porque también es de los que asesinan a los mártires, pues por ellos morí. También morí. Soy el Padre de todos, soy el Salvador de todos.

Cuando hermanos y hermanos podáis abrazaros en un abrazo fraterno al pie de la Cruz, habrá llegado mi Reino Nuevo, mi Reino de Paz, donde no hay bandos.

Hay fraternidad unida bajo un mismo Corazón, el Corazón de Cristo que murió por todos, para que todos vayan al Cielo, y por eso la Cruz de piedra se interpone entre el Cielo y el suelo. Y el Corazón de Cristo Vivo y Resucitado, que se ofrece por ellos en la Eucaristía en “la hondonada de la Roca”. [6]

La Eucaristía se encuentra aquí albergada en lo más hondo de la roca. Y por ellos, por buenos y malos, azules y rojos, late, y me encuentro latiendo en mi Corazón Amante. A todos espero, a todos amo. No excluyo a nadie.

Es absurdo, es malo reabrir nuevas heridas, pues éstas se encontraban ya cicatrizando muy bien, y yacían olvidadas, como debe ser. No ha sido bueno, y es una táctica del demonio de la que habéis sabido libraros muy bien, mis amados monjes del Valle. Pensad que vosotros siempre vais a estar protegidos por Mí. No así vuestros hermanos, [7] que no han renunciado al mundo y se encuentran inmersos en él, merced los vientos que les llevan de acá para allá, según la dirección del Averno y no la que ellos quieren. Para resistirlo, debían renunciar al mundo y a la carne, como hacéis vosotros.[8] Si no como vosotros, parecido, para poder reconocer más el demonio cuando se les acerca. No lo hacen. Sucumbirán.

Para que sucumba el menor número de ellos, quiero, Hermanos,[9] que recéis insistentemente y os sacrifiquéis por estos vuestros hermanos que se encuentran en el mundo. Yo os prometo, que si oráis, nunca os faltará el discernimiento. Que lo que tenéis que hacer no se os comunicará tanto por “videntes”, sino por el Espíritu Santo directo sobre vosotros.

Orad, velad y estad en guardia.

El Valle siempre quedará como un oasis de Paz si os conserváis pobres y pequeños, como hasta ahora.

Mis Hermanos, Yo no os abandonaré.

¿Y los mártires?

Los mártires te hablan, y te dicen:

(Hay como un ruido de espadas. De picas. Estandartes. Veo sólo la parte de arriba del Ejército. Los oigo, hacen ruido. Y dicen:)

Mártires del 36 enterrados en El Valle:

Hermana, debéis invocarnos más.

Los mártires del 36 deseamos ser invocados por vosotros en esta Batalla que se os presenta, porque deseamos ser de ayuda para vosotros. No podemos actuar más. No más, como queremos, porque no somos invocados por vosotros. Estamos como silenciados.

A todo este Valle se le ha tapado la boca y está en silencio, y sin embargo quiere gritar: “¡Guerra! Guerra por la Eucaristía”

¡Jesús!, ¿no dijiste que quieres que estemos en Paz?

Jesús:

Querida, Paz entre vosotros, los hermanos, pero Guerra al Enemigo.

No tenéis que luchar contra los hombres sino contra Satanás. Ése es el Enemigo.[10] (Él) Utiliza a algunos hombres, pero vosotros tenéis que amar a esos hombres. No es contra ellos contra quienes se lanza la batalla, aunque ellos estén a su servicio. Para ellos siempre la paz y la palabra amiga.

Con eso haréis vuestras batallas. No es con la sangre, no es con el fuego, tampoco con la artillería.

Es con las Armas del Amor, de las que os tenéis que proveer.

Es una batalla ante todo espiritual, aunque en su última fase se volverá física.

Hija mía, a mis mártires se les ha tapado la boca, y en todo el Valle reina el silencio.[11] Pero si estos callan, “gritarán las piedras”.[12]

(Parece que de lo profundo de la Roca, en donde está la Basílica, y aun de todo el Valle, saliera ese grito: “Guerra por la Eucaristía”. Y lo hacen todos a una).

Porque se abre la Guerra contra la Eucaristía, por lo que muchos de ellos dieron la vida.

Ellos os enseñarán a luchar.

Para motivaros estudiad la vida de los mártires que fueron eminentemente eucarísticos, y copiad sus actitudes y sus actuaciones.

¿Ellos dejaron que se saquearan los conventos?

No todos. De todas formas, una cosa es saquear el Convento, y otra profanar el Santísimo. El Santísimo, la mayoría de las veces, quedó protegido o consumido. Cosa que no sucederá ahora.

Ahora el demonio tiene más poder. Ya no va sólo contra lo santo, sino contra el mismo Santo de los Santos.

Ahora sí se atreve más. Antes no se atrevía más. Se conformaba con profanar lo Santo, porque era más fiel reflejo Mío. Ahora se encuentra muy poco “santo”. Lo habéis profanado ya vosotros.

Los mismos religiosos [13] se profanan a sí mismos y no son más un reflejo Mío y el de mi Madre.

Vosotros mismos, que os decís católicos, tenéis muy poco de ello. Por eso no encuentran gusto en profanar algo que ya es profano.

El demonio quiere profanar lo Santo. Ahora se atreve a llegar directamente al Tabernáculo y robar al Rey de la Vida. Os arrebata la Custodia en vuestras mismas narices, y os la pisotea delante sin que vosotros hagáis nada por miedo a perder la vida, a veces tan sólo por miedo a salir en la foto.

 

[1]. De la Guerra Civil española, de 1936 a 1939. En el Valle de los Caídos hay enterrados unas 34.000 personas, de los dos bandos contendientes.

[2]. El Valle de los Caídos ha tenido  muchos ataques, tratando de hacerlo desaparecer, no arreglando los desperfectos, prohibiendo a los fieles su acceso, tratando de que la Comunidad de Monjes Benedictinos se marche, etc.

[3]. Los seglares que acuden al Valle.

[4]. Que se orara.

[5]. Las Promesas que hace el Señor para El Valle se harán realidad si hay mucha adoración ante el Santísimo. Los seglares pueden contribuir yendo a las Adoraciones que tienen programadas en la Basílica.

[6]. La Basílica es subterránea, excavada en roca viva.

[7]. Los seglares.

[8]. Es decir, llevar una vida espiritual fuerte.

[9]. Se refiere a los monjes de El Valle. 

[10]. Cfr. I P 5,8.

[11]. Todos los mártires estaban representados en una cabeza, que yo veía amordazada.

[12]. Cfr. Lc 19,39.

[13]. Religiosos en general, no se refiere a ninguna Congregación en concreto.

 

Instrucciones del Cielo para un Reino Nuevo

Instrucciones del Cielo para un Reino Nuevo

En esta sección se recopilan todas las instrucciones que tanto Jesús como María han dado para afrontar la Gran Tribulación siguiendo el carisma de la VDCJ. Su meditación es imprescindible para resituar nuestra vida, cambiar de hábitos y encontrar la orientación adecuada ante los acontecimientos que estamos viviendo y los que nos tocará vivir en los próximos años.
En el árbol tiene cada uno de los mensajes y un texto orientativo (explicación) para comprenderlo.
A continuación un artículo en formato PDF para descargar.

“Mensaje de Jesús del 11 – 09 – 2020

Mensaje de Jesús del 11-09-2020

Jesús:

Diles a todos:

Ahora mismo no vienen las catástrofes naturales abismales que se anunciaron por los profetas.

Diles que incluso eso se puede evitar. ¿Por qué querer que suceda?

A menudo, hijos, queréis que esto suceda porque experimentáis vuestra propia vida como un lugar de amarguras; y vuestra persona perseguida por montones de enemigos malvados que sólo han procurado vuestro mal. Y mirad, hijos, que esa no es una orientación correcta de todo esto.

Vosotros, que sois mis ovejas, no podéis dar al mundo una concepción de la vida pesimista y horrible. No podéis dar la impresión que odiáis el mundo y a vuestros hermanos y que por eso desearíais su aniquilamiento. Oh, hijos, esto no es (la línea a seguir), esto no es lo que quiero.

Un puñado de hombres, que en lugar de luchar para “que venga a nosotros tu Reino”, lucháis para que Dios lo destruya todo.

Y pedís, así mismo, ser salvos del desastre vosotros y vuestras familias, que sois los que verdaderamente merecéis vivir.

Por otro lado, también está la versión de la persona que pide: “Llévame, llévame contigo”, sin ganas de luchar ni de vivir, ni nada.

¿Por qué piensa esa persona que, si la llevo, vendría conmigo? ¿No se da cuenta de que aún le falta mucho por vivir porque no ha cumplido con su misión aquí en la tierra?

Que cumpla con su labor, y veré a ver si está preparada para venir. Y si lo está, le llevaré. Pero primero, por favor, luchad por convertiros. Luchad por mejoraros a vosotros y al mundo que os rodea.

Es incorrecto pensar: “¡Dios va a destruir todo el mundo! ¡Busquemos un refugio! ¡Desentendámonos de nuestros hermanos los hombres!”

Queridos, ¿y si no pasa? Lo que habéis de procurar es la conversión de vosotros, vuestras familias y la humanidad para que esto no pase.

El Cambio y la Venida de Mi Reino no tiene por qué ser tenebroso y oscuro. No tiene por qué ser así.

De hecho, Yo te suscito y suscito esta Obra para que así no pase. ¡Que todos los hombres me conozcan y vengan a mi Amor!

Qué profecías de desdichas y horrores contemplo.

No son de mi Corazón.

No asustaros.

Utilizad también el sentido común para todos vuestros asuntos del mundo.

No es lo mismo una persona cualquiera, que otra de la que dependen varios.

Observad los signos de los tiempos y actuad con cabeza, según habéis hecho siempre con vuestros asuntos. Hay cosas que se ven venir, como crisis económicas, para las que, los que tienen dividendos y acciones y posesiones, deben actuar como siempre que lo han hecho cuando se han encontrado con una crisis así.

No como si fuera a venir el fin del mundo, porque no viene ahora.

Querida, muchas de las personas que tienen esta situación, Yo les he dado a ellos mismos inteligencia y cabeza para actuar. No debes hablarles como si de ti dependiera qué hacer, porque no depende. Ellos tienen el Espíritu Santo que Yo les comunico y jamás les dejo solos, cuando vienen a Mí de buena voluntad.

Ahora mismo sólo estáis en un momento que van a pretender que nadie se mueva social y económicamente si no está controlado por ellos.
Pero “ellos” son humanos, como vosotros, y existen medios para escabullirse de sus planes. Estad Conmigo y los veréis. Yo os prometo el (Mi) Espíritu Santo.

Buscad la Voluntad de Dios en todo, y la encontraréis.

Es éste un momento privilegiado para ayudar a muchos, muchísimos hombres.

¡Ayudaos! Os quiero ahí.

Pero ayudadles desde la serenidad y la paz.

Ni se acaba el mundo, ni se detienen vuestras vidas.

Si habéis pensado esto, es el ardid de la serpiente y habéis caído en él.

Congregaos en torno a María. Acudid a Ella.

Ella os librará del influjo del miedo y la paralización de todo.

No os quiero miedosos y pasivos. Os quiero activos y valientes.

¿Por qué asustaros? ¡Adelante! Queda mucho que hacer.

No se tiene este Centro para cerrarlo ni solamente como un refugio. Es un Centro muy activo de apostolado. ¡Salid! ¡Sed valientes!

Yo os bendigo, en el Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.

Amén.

 

Mensaje de Jesús del 08-08-2020

Pensamientos Positivos antes de dormir

 Jesús:

Lo último en lo que tienes que pensar antes de dormirte es en mi Reino y en mi Alegría. Llena tu mente de pensamientos positivos antes de dormir.

Todos los pensamientos negativos de catástrofes, de pecados, alejan del Reino.

Cuidaos a vosotros mismos. Sois humanos, y no os sirve cualquier cosa. Todo os afecta a vuestra sensibilidad. Es necesario que construyáis el Reino a través de la esperanza y de imágenes y pensamientos alegres, optimistas, con fe. Que traen a la memoria el bien y la virtud. No las veces que os han hecho mal o todo el pecado del mundo.

Un mundo nuevo es posible. Empezad por construirlo en vuestra imaginación, vuestras expectativas y vuestros proyectos.

Yo os he dicho que os voy a sostener, os voy a cuidar y os voy a proteger. ¿De qué tener miedo? No tengáis miedo.

“Mensaje urgente de hoy, Primer Viernes 07 – 08 – 2020

Mensaje urgente del Primer Viernes 07-08-2020

Jesús:

Mis Amados hijos de mi Iglesia de España y de todas las partes del mundo.
¡Yo os Amo! Os Amo Infinitamente.

¿No podéis ver dónde está vuestra Vida y vuestra Verdad? (1) ¿No me oís? ¿No sabéis qué pido Yo de mi pueblo en estos Tiempos tan duros?

¿Decís que no encontráis mi Voz?

He aquí que vengo y me manifiesto por esta pequeña escribiente. Ella escribe. Vosotros escuchad.

Si encontráis algo que no se ajusta a lo que pensáis, hablad Conmigo. Ella no interpreta este Mensaje. Sólo lo da de mi parte.

Resulta que, en contra del sentir popular, habéis decidido que, en tiempos de necesidad, de crisis y de enfermedad, debéis negar la Eucaristía y los Sacramentos a mis almas.

Contra toda lógica incluso humana y a nivel sólo material, decidís que se cierra la Fuente cuando las almas tienen más sed. (2)

Y opináis que vosotros, sin atender a las órdenes de Dios, sois dios que manda y dios que obliga a ciertas cosas que no son más que preceptos humanos: los vuestros.

Cargáis sobre mis fieles el estigma de la “desobediencia a la Iglesia”, (3) cuando vosotros, sin estar en Comunión con la Iglesia y con su Doctrina, no sois la Iglesia, la Iglesia Católica. (4)

Quizás queréis fundar una nueva. Pero no es la Católica.

Una nueva en la que la Eucaristía será el asunto menos importante a tratar. Lo que menos importa, pues hay más cosas y más importantes de las que ocuparse.

Los problemas os llueven y os lloverán más. A todos los niveles.

Porque estáis desobedeciendo a Dios y a su Doctrina y estáis intentando sobrevivir del ataque que sufrís, agradando a los hombres. Y resulta que agradar a los hombres es atacar a Dios. (5)

Pensad que la Iglesia se mueve alrededor de la Eucaristía. Y que sin Eucaristía no habrá Iglesia. (6)
Yo he dicho que me quiero quedar entre vosotros. Estoy con vosotros. ¿No me defendéis? ¿No hacéis que toda vuestra vida gire en torno a la Presencia Eucarística en vuestras iglesias, en vuestros templos?

¿De qué creéis que tenéis que ocuparos, que es más importante?

Veréis cómo vuestras iglesias se despueblan de gente.

Veréis cómo así sí tendréis que cerrarlas, pero será porque dejarán de venir los fieles.

Creéis que tienen que venir a veros a vosotros. ¿Tanto podéis darles?

¡Si vosotros mismos carecéis del amor hacia vuestro pueblo, porque no lo tomáis de Mí, porque no sois personas eucarísticas!

No habéis dejado de reuniros. No habéis dejado de comer entre vosotros, porque lo veis importante y necesario.

Sí habéis dejado de repartirme entre mis fieles.

Éste es mi Mensaje para los Obispos y Sacerdotes que creen que pueden hacer una Iglesia a su medida, saltándose cada norma de la Iglesia Católica como les place y les conviene.

¡No estáis actuando bien!

¡Recapacitad!

¡Volved a vuestros orígenes!

No obliguéis a mis fieles a obedecer a vuestros caprichos y a vuestras teorías humanas. Ellos no están obligados a obedecer a unos Obispos, a unos Sacerdotes o Párrocos o Cardenales que no están en Comunión con la Iglesia Católica.

El Obispo, Párroco o Sacerdote solo, no es la Iglesia.

Dejad de procurar hacer una Iglesia a vuestra medida, y haced la Iglesia de Dios.
He dicho y es Palabra de Dios.

Y quiero que con esto vayas a ellos.

En el Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, Amén.

Hoy Primer Viernes de agosto, mi Corazón sufre, sufre de Dolor, porque los nuevos Judas traicionan a su Maestro y porque la Comunión sacrílega se extiende en mi Iglesia alentada por ellos.

En el Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

 

(1) Cfr. Jn 14,6.
(2) Cfr. Jn 7,37s.; Mt 23,13.
(3) Hay párrocos y obispos que dicen que desobedecerles a ellos es desobedecer a la Iglesia Universal.
(4) Cfr. Constitución sobre la Iglesia del Concilio Vaticano II. 18; 20; 22; 23; 25; 37.
(5) Cfr. Mt 6,24; Gal 1,10; Jn 12,43; Ef 6,6
(6) Cfr. Juan Pablo II, Encíclica Ecclesia de Eucharistia, 3; 7; 11; 21; 31; 33; 51. Decreto Presbyterorum Ordinis, del Concilio Vaticano II, 5; 14. Cardenal Antonio Cañizares, Prefecto de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos: “sin sacerdotes no hay Eucaristía y sin Eucaristía no hay Iglesia”. (Simposio Teológico del I Congreso Eucarístico y Mariano de Lima (CEM 2010).
Cardenal Henri de Lubac: “La Eucaristía hace la Iglesia, y la Iglesia hace la Eucaristía”. (Meditation sur l`Eglise, París, 1968, p. 101). Joaquín Ferrer Arellano: “La Eucaristía hace la Iglesia”. (Scripta theologica: revista de la Facultad de Teología de la Universidad de Navarra, ISSN 0036-9764, Vol. 33, Fasc. 1, 2001, págs. 243-258).

“Después de los 40 días de ayuno por España” Mensaje de la Virgen del 02 – 08 – 2020

Después de los 40 días de ayuno por España

MENSAJE  DEL 02 – 08 – 2020

Virgen:

Seguid con una vida austera y de penitencia en el comer, y haced ayuno los miércoles y los viernes.

Dejo libertad a como cada uno quiera realizar ese ayuno: pan y agua, frutas y verdura, una sola comida moderada…

El caso es que esos días sean días de penitencia.

Acompañad el ayuno con alguna penitencia corporal: cilicio, dormir en el suelo, no sentarse cómodamente, ducha fría, etc.

Y espiritual: hacer silencio o hablar poco, días de Retiro y más oración, días de perdón y caridad con el hermano, de reconciliación, días para el Sacramento de la Confesión, días de rezar más Rosarios por la conversión de España.

Si en estos días ponéis menos atención en el comer, tendréis más tiempo para la oración.

Acomodad la comida familiar a algún tipo de penitencia, aunque no todos os secunden en la vuestra.

Dedicad menos tiempo a preparar la comida y a recogerla. Tendréis más tiempo para orar.

Así os iréis acostumbrando a prescindir de muchísimas cosas que habéis creído necesarias.

Pensad que miércoles y viernes son días de penitencia. Y organizad vuestra vida así.

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