Cuarta Instrucción: ¡defended la Eucaristía!
17-06-2020 – Virgen:
Amada mía, no temas.
¡Reza! ¡Reza!
Rezad juntos el Rosario. ¡Que nunca en el día lo dejéis por nada del mundo! ¡Rezad el Rosario!
Toma, toma mi Corazón, toma mi Corazón, que se te dona para poder hacerlo, para que puedas hacerlo.
“De todo lo que podáis, ofreced sacrificios por los pecadores”.[i]¡Hija!
(Me veía diciendo a la gente: “Os voy a dar una receta, pues la pedís, es ésta: “Ayuno, oración, vida Eucarística, mortificación, “de todo lo que podáis, ofreced sacrificios al Señor”, austeridad de vida, Rosario, penitencia, y desterrad de vuestra vida cualquier inclinación al pecado, aunque sea venial y leve. ¡No hay pecado leve!”).
No hay “pecado leve”: por ellos también existen penas y se purga en el Purgatorio.
No hay pecado leve.[ii]
Por la pena de un pecado leve deberéis sufrir mucho también en el Purgatorio. No lo cometáis.
Desterrad de vuestra vida toda inclinación al pecado.
Elegid la Pasión de Nuestro Señor Jesucristo. Y después de ella, alcanzad así vuestra Resurrección.
Ayudadme a formar entre los bautizados el Cuerpo Místico de Cristo a través de su Eucaristía.
No hay Cuerpo Místico real sin Eucaristía en vuestras vidas.
Suprimid la Eucaristía y eliminaréis la Presencia del Cuerpo Místico en la tierra.
¡Vosotros solos no sois el Cuerpo Místico!, por mucho que estéis unidos al Papa. El Papa no es Cristo sin Cristo.
¡No permitáis que la Eucaristía sea retirada de vuestros templos y de vuestra vida!
Se la llevarán “para protegerla”. Y más después del Desastre.
Pero la Eucaristía quiere albergar en vosotros.
Sed un Cuerpo Místico unido a Ella. ¡No podéis vivir sin Eucaristía! Hijos míos, ¿es que no os dais cuenta?
Y puesto que la Eucaristía ES Dios y ESTÁ Dios con vosotros en Ella, puesto que lo ES, ¡defendedla! ¡Tened el máximo respeto!
Hijos míos, ¡si pudierais ver cómo están los Ángeles en ese lugar donde se alberga la Eucaristía en vuestras ciudades y pueblos, en vuestras estancias…! ¡Si pudierais verlo! Entraríais en éxtasis de amor al contemplar la Belleza que irradia ese lugar.
¡Dios ha querido estar con vosotros! Se ha querido quedar ¡y vivir ahí en medio de vosotros! No sólo en medio de su Tienda, ¡sino invitándoos a pasar! Y no sólo pasar, sino convidándoos al Banquete de su Vida en su Eucaristía, regalada de Amor para vosotros, para todo el orbe católico, y esperando ser aceptada por todos los pueblos y que las religiones se vuelvan a Ella reconociéndola como católica y verdadera.
¡La Eucaristía ES la Religión!
La Eucaristía lo es Todo. Porque en ella no sólo lo está, sino que Ella es Dios.
Dios se alberga y se revela más plenamente como ES auténticamente y en su Divinidad, en la Religión Católica.
No hay otro Nombre sobre el cuál pueda salvarse el hombre, que el Nombre de Jesucristo,[iii] y Jesucristo es Eucaristía.
La Iglesia es la Eucaristía.[iv]
Si no hay Eucaristía, no habrá Iglesia.
Por lo tanto, ¡defended la Eucaristía con vuestras vidas!
Amén.
[i] Es lo que el ángel les dijo a los Pastorcitos de Fátima en 1916.
[ii] Evidentemente, no quiere decir que no existen los pecados veniales, como se desprende del mismo texto. Quiere decir que los pecados veniales no son algo insignificante. Que no hay “pecadillos”, pues el pecado aparentemente más pequeño también hiere a Jesús.
[iii] Cfr. Hch 4,12.
[iv] El Cardenal Henri de Lubac tuvo una frase que después repitió el Magisterio de la Iglesia: “La eucaristía hace la Iglesia, y la Iglesia hace la eucaristía”. Encíclica de san Juan Pablo II “Ecclesia de Eucharistia”, 17-04-2003, 26.