Mensaje de Dios Padre del 24-08-2009

Confía tú primero, tú la primera. Para que puedas ser ejemplo de otros, por la confianza ciega que pondrás en las almas, cuando digan que quieren convertirse. Para animarlas. Para ser reflejo de mi Amor, del Amor que pongo Yo en el más mínimo atisbo de levantamiento por vuestra parte.