Mensaje de Jesús del 10-03-2009

Vuestras armas son la Oración ante el Santísimo.

Son el Santo Rosario a vuestra Madre.

Son una vida pulcra y limpia con la Confesión.

Son, como moneda de cambio frente al odio, el amor.

¡Oh… vuestras armas no son las suyas!

¿Por qué no vencéis? Porque no estáis usándolas.