Mensaje de Jesús del 28-09-2009

A más sufrimiento, mayor predilección.

Por lo tanto, hija, alégrate de sufrir más, de poder sufrir más.

Que tu oración sea: “Más, Amor mío, mayor sufrimiento, si es que tienes a bien probarme, probarme en tu crisol, como se prueba el oro hasta alcanzar su pureza.[1] Más, Amor mío, todo lo que Tú quieras, todo lo que Tú quieras”.

Y permanece así limpia. Alcanza así tu pureza. Para poder llevar al resto.


[1] Cfr. Sb 3,6; Jb 23,10; Pr 17,3.