La Verdadera Devoción al Corazón de Jesús

Mensaje Importante de Jesús (Fiesta de San Ignacio)

31/07/2018

Jesús:

Escucha: es verdad que planean, está preparada una guerra civil en España.

Lo de “los dos bandos” es una excusa, porque no hay tales. Actualmente no hay dos bandos definidos, sino un poupurri de totum revolutum puesto entre vosotros de intereses diversos, de motivaciones varias, de corazones divididos entre vosotros y dentro de vosotros mismos.

La fe, lo que os centraba a los españoles, ha sido quitada de vuestra vida. Con mucho esmero, con mucho cuidado. Con un trabajo constante. Pues para derribaros sabe que esto no es fácil. Tenéis “fama.”

Lo han hecho a conciencia. Sin importar cuánto tiempo emplearían en esto.

Que sepan, que sepáis, por medio de esta hija, que esta guerra es evitable. Se puede evitar todavía.

¡Volved a Dios! Volved a vuestros orígenes.

Vosotros, los dispersos, reconducid vuestra vida al Centro del Universo, que es Dios. Que Soy Yo mismo.

Vosotros, los beligerantes en busca de sus propios intereses: que vuestros intereses sólo sean “en Dios y de Dios.”

Vosotros, los pasivos: ¡reaccionad! ¡despertad! Ha entrado el ladrón en vuestra casa y lo primero que se llevará será a vuestros hijos y esposa … Todas vuestras cosas, que creíais tan protegidos por estar ahí, tan callados, tan sin armar ruido o llamar la atención. Como habéis atesorado tanto, seréis el principal objetivo del ladrón y los saqueadores. ¡Cuidado! ¡Reaccionad!

Que no vengan ahora a ti diciendo, ¿a dónde debemos ir entonces, Marga, dónde me escondo?

Porque no hay escondite material.

Lo hay espiritual.

Y no es sólo un “escondite” o refugio, es un Camino. Y el Camino es éste: LA VERDADERA DEVOCIÓN AL CORAZÓN DE JESÚS.

El Camino, el Refugio, ES LA EUCARISTÍA.

Yo os he dicho –el Espíritu Santo ha hablado– por medio de mi Madre, el día 9 de este mes. (Leer el Mensaje) Sí. Ha dicho claramente la solución.

En la Eucaristía está la solución.

El Maligno lo sabe. ¿Por qué no vosotros?

El Maligno inicia su Plan de destrucción de los Sagrarios.

Ya ha destruido los Sagrarios vivos que son las madres engendrando vida. De todas las maneras. De múltiples maneras. Ya tiene sus holocaustos en suficiente. Ya inicia, pues se siente fuerte. Vosotros le habéis dado ese poder. No Yo.

Yo lo mantenía atado para que no os hiciera ningún mal. Vosotros, con vuestra libertad, lo habéis liberado.

Es la rabia contra Dios. Contra el Hijo de Dios Encarnado y Eucaristizado–entre–vosotros.

Haced caso a mi Madre e iniciad esa Campaña mundial de Reparación ante el Santísimo.

De todas las maneras. De múltiples maneras. De todas las maneras posibles.

En vuestras Reparaciones también acudirán demonios. También están allí. Intentando tentar. Intentando que no tengan lugar. Que no haya conversiones. Que no se celebren las Misas, y si se celebran, que se hagan mal en todas las múltiples facetas que se pueden hacer mal. Hasta en mínimos detalles, como en grandes.

Iniciad grandemente una Campaña Eucarística en España. E iniciadla ya.

Ve a tus Obispos. Y dilo. Díselo.

Hazles llegar este escrito.

¡Aunque sea verano! Te dirán: “pero es que es verano.”

¿Y qué? Ya sabe el Maligno que contra el verano vosotros no podéis hacer nada. Tanto os ha podido la molicie entre vosotros.

Iniciad en verano esto. Iniciadlo. Y ya.

Hacedlo ya.

Quisiera que desde el (“Vocero”) de privilegio de su rango, lo hicieran saber a todos. A toda la Iglesia. A toda la Cristiandad.

Quiero instrucciones concretas a cada párroco de cómo se tiene que hacer esa Campaña.

De vosotros depende o no la guerra entre hermanos o no.

He dicho, y es Palabra de Dios. En el Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

 

Mensaje Importante de la Virgen: El Cuerpo y Sangre, Alma y Divinidad de Nuestro Hijo Jesucristo, presente en todos los Sagrarios de la tierra, es Profanado

09-07-2018

Virgen:

El Cuerpo y Sangre, Alma y Divinidad de Nuestro Hijo Jesucristo (1), presente en todos los Sagrarios de la tierra, es Profanado.
Deseo que, en desagravio, toda la Humanidad inicie una Campaña de Amor y Devoción a Él en la Eucaristía.
Deseo que haya la máxima pulcritud en todas las Adoraciones y las Misas.

Que los sacerdotes las celebren con devoción sinceramente profunda y amor, conscientes de su ministerio, su labor y la Hora Gloriosa en la que estamos.
Quisiera que los fieles se unieran en “sólo uno” al sacerdote y juntos formaran de verdad un solo Cuerpo en la Iglesia, que es Cristo.

Quiero que aumentéis vuestras Visitas al Santísimo. ¡Deseo ver todas las iglesias llenas de gente! Que el Malo sepa que no nos vais a dejar solos (2) y no vais a permitir su Profanación al Sagrario. (3)

Quiero que vuestra vida sea un reflejo de esto. Y sea realmente una Eucaristía prolongada. Que la Eucaristía no acabe en los muros de una iglesia: que la Eucaristía continúe en vosotros dentro del mundo, y llegue así mi Voz y su Amor a las gentes, en el Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.

¡Viva Jesús Sacramentado!
¡Viva, y de todos sea Amado!


(1) Ella es la Esposa de Dios Espíritu Santo, además de la Madre de Dios Hijo y la Hija de Dios Padre. Cfr. LG, 53.
(2) Ella está junto con Jesús.
(3) Ella es el Sagrario. Cuando se profana a Jesús, se profana el Sagrario. También entendí con esto la similitud entre la Profanación al Sagrario y la profanación en los vientres de las madres con el aborto.

Mensaje de la Virgen en el Mes de Mayo

10-05-2018

Virgen:

Virgen de Araceli - LucenaQuerida, mes de María… las realidades se os hacen más hermosas.

Cómo recuerdo antes, cuando en vuestra Patria todo era hermoso a través Mío. Las relaciones entre los hombres eran buenas, los noviazgos eran castos. Socialmente estaba bien visto ser cristiano, ¡y eso era bueno! Eso era bueno.

Las Avemarías de los Rosarios se elevaban desde vuestro suelo a Dios. ¿Dónde ha quedado todo eso? Dios miraba a vuestra Patria y la encontraba como una alfombra de rosas para su Venida, preparando su Venida.

Ahora, en estas Adoraciones del mes de mayo o en vuestros Rosarios de este mes, hay reminiscencias de aquello para vosotros, y reminiscencias de aquello para Dios… Y ¡cuán hermoso es! ¿Veis cuán hermoso es?

Hija mía, Yo quisiera que vierais, como Yo, como Yo lo veo, que no todo está perdido entre vosotros. Quisiera que escarbarais entre eso, ¡empezarais por aquí! Por “la piedad popular” aún no perdida, para Reconquistar vuestra Patria.

Queridos, os mueven aún las Procesiones, las Cofradías… Queridos, ¿quién no en vuestros pueblos se acuerda de la Patrona o las fiestas del Santo?

¿Ves vuestra riqueza? ¿No la veis?

Que nadie entre los míos desprecie esta piedad popular. Yo, vuestra Madre, la quiero y la amo. Amo vuestros honores prestados a Dios a través de Mí en todos los actos populares que hacéis. Sabed que ni una simple margarita puesta por vosotros en mi Trono, es tomada como desprecio, al revés: todo, Dios Nuestro Señor, os lo cuenta. Os cuenta todos los honores tributados a su Madre. Él también es Hijo agradecido y bien-nacido, como vosotros decís. “Es de bien-nacidos ser agradecidos.”

Y todas las alabanzas que me reputáis dándome gracias, hace que Dios nuestro Señor os las sea tenidas en cuenta. Hasta la más pequeña.

Al revés diríamos de las blasfemias.

Quien blasfema contra la Madre de Dios, Dios le aleja de su lado. Quien alaba a la Madre de Dios, Dios le atrae.

Rechazar estas Apariciones y Manifestaciones Marianas le ofende mucho a Dios. Hacéis que Dios aparte la vista de vosotros.

Dios me pone entre vosotros, Dios me retira si no me tributáis gloria.

Por favor, no haced que Dios aparte su mirada de vuestra alma ¡Dirigíos a Mí! ¡Es tan fácil, hijo! ¡Es tan fácil, hijos!

¡Venid! Venid en el mes de mayo a Mí. Venid. Yo os estoy esperando. Yo os estoy esperando.

Amada hija, ¿crees que estos otros tus hermanos vendrán? Es éste mi último Llamamiento.

Madre, ¡vendrán! Lo daré a conocer.

Dalo. Y por los confines del orbe.

Yo les amo. Y Yo Soy el Camino para ir a Dios por Jesús.

¡Bendita y alabada sea su estirpe! La estirpe del Dios Altísimo.

En el Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.

Mensaje de la Virgen en el primer domingo de mayo 2018

06-05-2018

Virgen:

La Virgen María y el Niño Jesús

(Al empezar el día se respiraba mucha Paz).

Se diría, hija mía, que parece que todos los hombres son buenos y no anida nada malo en su interior…

(Transcurrió un rato más de oración).

Sin embargo, querida, ¿ves? Ahora ya se han despertado y ya maquinan, lo primero del día pensamientos malos y decisión de continuar en el mal. Y el ambiente cambia.
Sabes qué, despunta el día y vuestra Madre quiere elevar la naturaleza y a todos vosotros hacia Dios. Dios pone en marcha el día, día a día, esperando de vosotros una conversión, un acercarse -¡un poquito!- vuestro corazón a Él.
Él no pierde la Esperanza. Y Yo con Él. Yo ¡vuestra Madre, que os quiero y os amo inmensamente!
Si Dios no pierde la Esperanza con vosotros, vosotros no deberíais perderla.
Y cada mañana, haced el propósito en vuestro corazón de un cambio de día, de un cambio de vida.
¡Ya sé que sois débiles! Ya sé … Habéis olvidado los Sacramentos y venir a la Fuente para beber. No sabéis lo que os pasa, ¡lo que os sucede es que no tenéis a Cristo, hijos! Muchos, a pesar de haber sido bautizados, habéis perdido su Gracia.
Y os cuestionáis, “¿qué nos pasa?” ¿No lo veis? Es simple: no tenéis a Cristo. No tenéis al Novio.
Estáis invitados a la Boda por Él, y no lo encontráis.
La vida es una Fiesta de Bodas con el Hijo. El Hijo de Dios. Esa es la vida. La Verdadera Vida. La Vida en Gracia. En Gracia de Dios.
Sea cual sea vuestra circunstancia, estáis invitados al convite. ¡Qué vida! ¡Cuánta Gracia! ¡Qué Alegría! Cuando uno vive según sus Mandatos. Los Mandatos de Dios.

(Me doy cuenta que a virgen está meditando el Evangelio de hoy. Jn 15,9-17).

Buscad, ¡amados míos! en el Evangelio qué es: “Vivir según los Mandatos de Dios”. Dios no ha cambiado su Ley… la Ley es la misma ayer, hoy y siempre.
Queridos míos: ¡Yo Soy la Madre de todos! Yo os amo a todos inmensamente, infinitamente, pues tengo en Mí el Amor de Dios.
Buscad mi Amor. ¡Aquí estoy! Aquí estoy para vosotros.
¡No estéis siempre pensando en el mal! El mal que hicisteis, el que los otros te hicieron … Pensad que vivir en Gracia significa vencer el mal con el bien. Y es el Bien de Dios, no el bien vuestro. Si vivís en Gracia, si vosotros vivís en Gracia.
Queridos, Yo os he dado guías y os he dado instrumentos, como lo es esta pequeña. Seguidla, pues porta el Mensaje de Dios. No Soy Yo misma, sino Dios a través de Mí, que os busca, que os sale al encuentro. Que no se cansa de llamaros.
No es el Poder que tiene la Virgen, sino el Poder que tiene Dios en Mí. Su instrumento. Yo también Soy su instrumento.

Querida, muchos hermanos tuyos están y viven como si fueran huérfanos sin serlo. ¡Ve y diles que tienen una Madre! Ve y diles que Yo Soy vuestra Madre que os quiero y os amo. Os salgo al encuentro, de parte de Dios. Y que nunca, nunca os dejaré. Sabed que Yo estoy con vosotros siempre, siempre. Os cojo de la mano durante vuestra vida, y en el tránsito de la otra, os llevo de mi Mano al Padre.
Él os está esperando.
La vida eterna es maravillosa, ¡y existe! Existe, hijos. Y para venir a gozar de ella en plenitud, tenéis esta vida terrestre. ¡Vividla en dignidad! Hijos míos, vosotros sois dignos de entrar en las moradas de Dios desde el momento que vino Jesucristo a vuestros días. ¡Tenéis a Dios con vosotros!
Acudid a la Eucaristía. Ahí está, esperándoos.
Jesús Eucarístico se encuentra en el Sagrario y en la Custodia con los brazos abiertos prontos para recibiros, ¡para estrecharos!
Hijos míos, ¡Jesús os espera! ¡Jesús os espera! ¿Cómo estáis tristes?
Hijos míos: Dios no os ha abandonado desde el momento que ha dejado a Jesucristo con vosotros en la tierra en el Sagrario, y ha enviado a vuestra Madre y la Suya para ayudaros, para acompañaros todos los días de vuestra vida y en el postrer suspiro.
Hijos, ¡no debíais estar tristes!
Hijos, ¡no sois huérfanos!
Tenéis un Padre, me tenéis a Mí, vuestra Madre.
¿No podéis ver cuánto os amo?
Venid. ¡Venid a Mí!
Mirad, si no sabéis cómo: empezad rezando el Rosario. Venid a Mí así. Es una oración simple. Todos vosotros os acordáis y podéis ser capaces de rezar un Avemaría y un Padrenuestro y un Gloria. Venid a Mí así. Ése es el Rosario. Contemplad los Misterios de mi vida junto con la Ley de Dios. De mi vida en obediencia a Dios.
Eso es. ¡No hay más! Yo me comunicaré a vosotros. Lo prometo. Iniciad el Camino. Saldré a vuestro encuentro.

Hijos míos, ¡todos! Todos sois mis hijos. Estéis como estéis. ¡Sois mis hijos y Yo os amo! Que nadie se sienta excluido. La Virgen Madre es para todos. ¡Yo os amo a todos!
Venid. ¡Venid a Mí, por favor!
Aquí tengo todo preparado para curaros, para sanaros, para limpiaros.
No existe nadie sobre la tierra que “no tenga remedio”, como vosotros decís.
¡No me digáis eso! ¡Yo soy la Madre de todos!
No soportaría ver que ni uno solo de vosotros os condenarais.
Así que, por lo tanto, me hago cargo y lo tengo todo previsto. Yo lo solucionaré. Pero venid a Mí.
La Madre puede, la Madre ve. Lo tengo todo donado por Dios. Dios me ha hecho portadora de su Don para vosotros.
Él se complace en ver todos los rescatados del Desastre, por su Madre. Sobre todo los de la última Hora.

¡Sabed que las compuertas de la Gracia están hoy todavía más abiertas que nunca! ¡Venid! ¡¡Venid corriendo!!
Por aquí, por esta rendija voy a colar a todos mis hijos que confían en Mí.
No. ¡Ya sé que no es fácil cambiar de vida, hijo! Y que si no cambias de vida no podrás entrar, ¿pero no sabes que tienes una Madre?
Yo estoy aquí. Que Soy tu Madre y te amo. Venid a Mí.
¡Ven a Mí!
Amén.

Mensaje de Jesús a Marga con motivo del Domingo de Ramos

 22-03-2018

Jesús:

Qué dulcemente se pasa la vida con Jesús el Amado, Jesús el Ungido.

Yo ahora iba con ilusión, esperanza y anhelo a mi Pasión. A entregar la vida por todos. [1] Anhelaba esta Hora pues para eso había nacido. Entré a Jerusalem jubiloso como todos ellos, los que me aclamaban. Porque con esa entrada ya venía para ellos la Salvación, aunque sabía que era para mi Pasión Dolorosa.

Lo mismo hoy, con todos vosotros que os recojo como primicia, entro en Jerusalem Jubiloso. Y recojo para que venga junto conmigo todas vuestras Pasiones y Sufrimientos. Y alegraos Conmigo por eso, pues os llenará el gozo de la Resurrección.

Di que tú no me ves triste ni aun en mi Pasión. Y es porque contigo inauguro una época de sufrimiento gozoso. Es tan grande el Amor y tanta la Alegría de salvar almas, que no os será permitido penar ni aun en los mayores tormentos. Es tanta la Dulzura de estar unido a Mí, que os inundará el gozo al poder sufrir aun un poco más.

¡No quiero pesimismo en ninguno de vosotros! Nada de: “El mundo está muy mal”. O “España está fatal”. “El Papa va a la deriva, equivocándose”. O “¡Que venga ya el Reino de Dios!”

Hijos míos, sin vuestra conversión es imposible que el Reino de Dios venga. Y si vosotros que estáis convertidos no hacéis que otros se conviertan, más imposible aún.

No estéis esperando que el Reino de Dios venga del Cielo sin mover vosotros un dedo, sólo para quejaros y para encerraros en vuestras mazmorras interiores, que más que un castillo, parecen una cárcel.

¿De qué os tenéis que proteger? El enemigo no puede haceros ningún daño si vais Conmigo y de la mano de mi Madre. ¡Yo os lo he dicho! ¿Por qué no me creéis?

Hijos míos, todos a los que Yo he suscitado antes y con múltiples dones de todo tipo y Providencia en tu vida hasta el extremo, no es para coger esos dones, atesorarlos custodiándolos para vosotros solos y desentenderos del resto, de la sociedad, de vuestros hermanos que lo necesitan. Esos dones se pudren. Terminan por pudrirse y os dificultan la salvación de incluso vosotros mismos.

Es la economía de la salvación, ésta que utilizo. Dios actúa así, ¿no lo sabéis? Lo da a unos pocos para beneficio de muchos.

No estáis haciéndome caso. Y la ira de Dios, cuando Yo venga para reinar, sobre los primeros que recaerá será sobre vosotros, avariciosos ricos que atesorasteis los Tesoros de la salvación para vosotros y vuestra casa. Perezca primero vosotros y vuestra casa, antes de que mande el Castigo a todos. Porque los responsables de la condenación de sus hermanos tienen más Castigo que los que no recibieron la salvación porque estos no se la llevaron.

Mira: mi Templo está vacío[2]. No hay ni un alma que venga a adorarme. Así ocurrirán las profanaciones y seré retirado de los Sagrarios.

No echéis la culpa al profanador, sino a vosotros, que me dejasteis solo e indefenso. Así él se creció y cometió el asesinato. Asesinato de Dios. Para posterior resucitar. Pues a Dios no lo puede matar nadie.

Si en las iglesias siempre hubiera una persona rezando no ocurriría la abominación de la desolación.

Echaos las culpas a vosotros, cristianos, personas que recibisteis tanto, pues no os queda tiempo en el día ni para venir a Adorarme ni para venir a visitarme, ni para venir a mi Sacrificio Perpetuo, comulgando con Él.

Me rasgo las vestiduras contemplando todo lo que habláis por esas bocas en contra de vuestros propios ministros del sacerdocio, cuando vosotros sois incapaces de dedicar ni tan siquiera media hora al día para venir a mi Templo. ¡Hipócritas! ¡Sepulcros blanqueados!

¡¡No quiero ni una sola queja más de tus labios, hijo, hasta que no te vea a diario en mi Templo!! Entonces sí podrás opinar del abandono de los Sagrarios.

Si no, el primero que les abandona eres tú. Y sobre ti caerá toda la rabia que repartes para afuera.

Es fácil mirar el error en el otro. Difícil mirarlo en el propio.

[1] Este domingo es el Domingo de Ramos.

[2] Sólo estábamos Él y yo en la iglesia.

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