Mi nombre Laura Oviedo, soy de Costa Rica, Centroamérica.
¿Cómo conocí la VDCJ?
Por providencia Divina, así de simple, no conozco a Marga en persona, no conocía de los mensajes, ni siquiera conozco España. Hace unos tres o cuatro años recuerdo estar viendo youtube con mi mamá y que el programa que mirábamos se cambió por si sólo y apareció un video del Padre Ángel María Rojas y Marga, fue un poco desconcertante al principio… qué paso… por qué se cambió… sin embargo algo en el Padre nos llamó la atención y nos quedamos mirando, era la presentación de los libros de la VDCJ; quedamos tan impactadas que se lo compartí a una señora de la iglesia y para mi sorpresa me dijo que ella tenía los libros y había traído más de un ejemplar, inmediatamente mi mamá le dice se los compro, y así fue como comenzamos a leerlos.
Mi experiencia con los libros
Comencé a leerlos, aunque curiosa, pero sin mayor expectativa… siempre he sido católica, de misa dominical, rezo del santo rosario en casa, visitas a Jesús Sacramentado, conocía los mensajes marianos aprobados y no aprobados… había participado en grupos parroquiales, llevado formaciones virtuales y presenciales… siempre buscando y buscando… aquí y allá… pero era como si no encontrara mi norte, como si no terminara de entender cómo vivir la Fe, no me saciaba… hasta que leí estos libros, ya que fue aquí cuando pude dejar de buscar, ese quizás es uno de mis mayores cambios hasta ahora… Encontré lo que buscaba, no por las profecías, ya que la Gracia de Dios ha ido quitando en mí ese morbo por saber lo que va a pasar, ya no me preocupa nada, no me asusta lo que digan otros, ni que vamos a comer, ni almacenar comida, ni los llamados “refugios” hechos por hombres, NADA, ahora sé que pase lo que pase estoy en manos del Sagrado Corazón de Jesús y que la Santísima Virgen María, Nuestra Madre nos protegerá y guiará a través de la Tribulación.
Otro cambio en mí, ha sido que desde niña mi centro siempre fue Dios Padre y el Sagrado Corazón de Jesús, lo que está bien, sin embargo, a la Santísima Virgen María la tenía un poco de largo, si bien le rezaba, pero no tenía una relación con la Madre, y Dios me ha permitido entender que mi Madre Santísima siempre ha estado presente en cada momento de mi vida, incluso que muchas de las gracias que he recibido fueron por su intercesión, pude entender que Nuestro Señor Jesús me lleva a Ella, y quiere que la acoja como Madre en un sentido más profundo, así que lo hice por medio de la Consagración al Inmaculado Corazón de María, de San Luis María Grignion de Montfort, y le he pedido que me acepte como su hija y más aún como su pequeña esclava por Amor. También he ido abriendo mi corazón a la acción del Espíritu Santo, pues siempre he creído y aceptado su existencia, pero nunca antes había procurado abrirme a su acción, me parece que se ha dado como resultado de esa relación con la Santísima Virgen María que ha ido creciendo en mí, ahora rezo todos los días pidiendo su unción.
Algo que me sorprendió de los libros es que Nuestro Señor Jesús se presenta y nos habla de una manera tan coloquial y amena, tan simple y profunda a la vez, nos guía y abraza. Me encontré con el inmensurable Amor que Dios tiene hacia cada una de sus criaturas, a todas nos Ama como si fuésemos hijos únicos, se preocupa por nosotros, por nuestras naderías y problemas, por todo. Es un Dios que se da completamente a mí (yo miserable pecadora) a mí y a cada uno en particular. Conforme voy leyendo, siento que Dios va obrando, el Señor ha ido quitando las “telas de araña” que había en mi mente, ha corregido muchas ideas que tenía por buenas, ha ido iluminando mi ceguera y ha quitado apegos al mundo que me impedían abrirme a Él, en pocas palabras ha ido limpiando, sanando y liberando mi alma poco a poco.
En más de una ocasión al leer veo como Dios responde mis inquietudes, me habla claramente y me guía en momentos específicos y situaciones concretas, es como si Dios hubiera escrito esos mensajes para mí, son tantas las situaciones en las que encontrado la dirección gracias a estos mensajes.
Aún me falta mucho camino por delante, son muchísimas las cosas que aún tienen que cambiar en mi vida, más ahora me doy cuenta de eso, paso a paso voy aprendiendo a vivir mejor la Fe, mediante los Sacramentos, en unión con la Iglesia, me ha hecho crecer en el respeto y la defensa del Papa y el Sacerdocio, defensa de la Eucaristía. Ahora la Adoración Eucarística es una necesidad, trato de ir todos los jueves eucarísticos y primeros viernes, así como domingos, tanto a Misa como a adorarle. La misa y la Adoración Eucarística se han vuelto lo mejor de la semana y lo más esperado, el Santo Rosario ahora es un tomar la mano de la Madre y acercarme a Ella con confianza para pedir su ayuda, protección y guía. Creo que lo mejor de esta devoción VDCJ es que no es para unos cuantos, en un lugar o región determinadas, ni siquiera para estudiosos, creyentes o practicantes, es para cualquiera que quiera encontrase con Dios, conocer las maravillas de su Amor y con Nuestra Madre Santísima. Es para todo aquel que quiera crecer en la Fe o que sientas que no tiene Fe, para todos los que no encuentran la forma de llenarse de Dios, que ven que el mundo nos lo llena y necesitan algo más, es para Laicos y Sacerdotes, jóvenes y viejos, ricos y pobres… ahí se encontrarán, a lo largo de los escritos se verán reflejados en el plan perfecto de Dios, entenderán como alcanzar según su estado, su misión y su realidad: la Santidad, único camino seguro hacia Dios.