Ramón, desde Valencia
Siempre he sido católico y desde los 14 años pertenezco a un Movimiento de apostolado. He aprendido que es fundamental en la vida de fe tener un encuentro personal con Jesucristo, al menos una vez. Y que esto puede y debe marcar el resto de nuestra vida, que es caminar hacia el Cielo. No estaba muy seguro de haber tenido ese encuentro con Él. Cuando empecé a leer el primer libro de la VDCJ sentí que esta vez sí, que Jesús en Persona me hablaba y abría Su corazón para mostrarme un Amor incomparable y abría también Sus brazos para abrazarme. Para mí, leer en oración estos cinco libros ha sido un antes y un después. Ahora Le conozco mucho mejor y sé que me invita insistentemente a orar, a participar de la Santa Misa diariamente y a visitarle en el Sagrario durante largos ratos también a diario, para acompañarle, consolarle, darle tiempo para hablarme y llenarme de Su Amor que debe cambiar mi corazón y prepararme para el encuentro definitivo y eterno con Él.
Afirmar que estos libros han sido dictados palabra a palabra por Nuestro Señor Jesucristo y por la Virgen María puede sonar pretencioso o fantasioso. Muchas personas no están dispuestas a creer que esto sea posible. Yo no tengo ninguna duda de su autenticidad y podría daros un montón de razones por las que tengo claro que vienen de Dios. Sólo diré, muy brevemente, que nadie más puede haber escrito una obra semejante, que te habla de tu día a día, de situaciones por las que estás pasando, que resuelve tus dudas, son palabras VIVAS como las de la Biblia, se nota que el autor conoce tu interior, tus motivaciones, tus miedos, tus debilidades, tus anhelos… unos libros profundamente evangélicos a la vez que actuales… que siguen una línea preestablecida para formar un conjunto perfectamente diseñado y acabado. Siempre son fieles a la fe de la Iglesia, al Evangelio. Y resultan ser un complemento magnífico de las Sagradas Escrituras, especialmente para quien desea conocer el Amor que Dios tiene por TODOS Y CADA UNO de nosotros.
Jesús promete que quien lea el primer libro completo con recta intención no tendrá ninguna duda de su autenticidad. Yo os animo a todos a empezar a leerlo con sinceridad y con humildad, en oración, delante del Sagrario cuando sea posible… dejad que el Señor os hable al corazón. Nadie se Le puede comparar.
Ramón, desde Valencia